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Language:
Español
Stats:
Published:
2020-12-12
Completed:
2021-02-14
Words:
8,084
Chapters:
2/2
Comments:
12
Kudos:
61
Bookmarks:
8
Hits:
425

Misbehave

Summary:

Me siento incómodo respecto a Shownu.
Ya habían pasado tres años desde que dijo eso frente a una cámara, la intención de sonar dramático más que clara.

Tres años después, sin embargo, todo esto empalidecía al lado de una creciente razón por la cual se sentía incómodo respecto a Shownu.
Y no sabía cómo lidiar con ello.

***

ADVERTENCIA: Este fic hace referencia a los acontecimientos ocurridos en 2019 respecto a la última relación amorosa que tuvo Shownu. Por favor, no leer en caso de ser sensibles.

Notes:

ADVERTENCIA: Este fic hace referencia a los acontecimientos ocurridos en 2019 respecto a la última relación amorosa que tuvo Shownu. Por favor, no leer en caso de ser sensibles.

Chapter 1: Guess Who

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Me siento incómodo respecto a Shownu.

Ya habían pasado tres años desde que dijo eso frente a una cámara, la intención de sonar dramático más que clara.

No era el único que lo hacía: la mitad de sus compañeros lo amaban, la otra le temían, aun cuando lo disimulaban con la amabilidad y cariño que el chico se ganaba sin mucho esfuerzo. Se trataba de algo que iba más allá de lo que Kihyun comprendía o conocía de él: Hyunwoo era alguien más en el escenario, una persona que irradiaba confianza y poder con tan sólo simples movimientos. Su voz, gruesa y baja cuando conversaba, se convertía en una imperiosa y sedosa al cantar.

Era a eso a lo que temían. Y era a eso a lo que Kihyun se refería cuando dijo que se sentía incómodo. Shownu tenía de lo que él carecía y en lo que trabajaba el triple para intentar si acaso acercarse. Sentía celos de la masculinidad que exudaba, la precisión de sus pasos y, sobre todo, la sonrisa afable que llevaba soldada a su rostro, su escudo contra todas las locuras y pesadillas que tenían que soportar día a día por el ansiado sueño de convertirse en idols.

El gran quién pudiera.

Tres años después, sin embargo, todo esto empalidecía al lado de una creciente razón por la cual se sentía incómodo respecto a Shownu.

Y no sabía cómo lidiar con ello.

Se dio cuenta que ya no eran las habilidades natas de Shownu para ser un idol estrella sino su sonrisa, el brillo de sus ojos, la disimulada forma en que anteponía las necesidades del resto de los miembros. El lunar en la yema de su dedo, imperceptible para otros pero tan enorme como un elefante para el main vocal. Sus dedos grandes y elegantes entrelazados con los de una monbebe en una fansign y la rebelde interrogante en su cabeza sobre cómo se sentirían entre los suyos, pequeños y frágiles. Era la indiferencia ante las voces de los chicos llamándolo y el arranque de locomotora de su corazón ante un simple hey del líder cuando requería su atención.

Le costaba acallar los largos jadeos impresionados que luchaban con salir de su boca al ver a Shownu ser él mismo. Le faltaba la respiración cuando hacía algo sin una pizca de dificultad (y cuando hacía algo y era el primero en equivocarse también). Su garganta se secaba cuando llegaba el momento en que Shownu sudaba tan abundantemente que su ropa se empapaba y todo lo que escondía debajo se marcaba sin piedad ni misericordia.

Y cuando Shownu decía su nombre. Cuando lo decía, Kihyun sentía que se marcaba como si de un hierro al rojo vivo se tratara en su memoria.

No quería aceptarlo. El hecho de que se sintiera raro alrededor de Shownu porque ya no se sentía en control. De su cabeza. De su pecho. De su cuerpo.

Y temía cada maldito segundo que pasaba y lo acercaba más al momento en que se descubriera que estaba perdidamente obsesionado de alguien que jamás le correspondería.

⦁ ⦁ ⦁ ⦁ ⦁ ⦁ ⦁

Shownu estaba enamorado de una chica. Otra vez.

Cuando Kihyun se enteró a través de uno de sus managers soltó una risa incrédula y sacudió la cabeza, murmurando algo que no estaba seguro de si sonó como espero que esta sea la indicada. Luego siguió con la grabación de la canción que tenía pendiente ese día, cantando con tanta fuerza que terminó ronco, y buscó miles de cosas con las que ocuparse hasta que no le quedó remedio que volver al dormitorio, casi a la medianoche.

Sólo Changkyun estaba despierto, murmurando palabras claves frente al monitor de su computadora.

—Hyung —saludó el maknae.

Pero Kihyun no respondió. Pasó de largo a su cuarto, cuidando de no despertar a Wonho, quien de nuevo se había pasado a su cama. Tomó su almohada y se encerró en el baño.

Gritó y gritó hasta que escuchó a un adormilado Wonho preguntarle al otro lado de la puerta si estaba bien.

—Sí, ¡no te preocupes! —respondió con una risa falsa.

Estoy bien.

⦁ ⦁ ⦁ ⦁ ⦁ ⦁ ⦁

El problema no era que Shownu se enamorara. El problema era la persona de quien lo hacía. Siempre, siempre que se enamoraba de alguna nueva chica, terminaba con el corazón roto.

(No, ese tampoco era el problema.

Para Kihyun, el problema era que no era Kihyun.

No era Kihyun la razón por la que Shownu decidía utilizar su teléfono más que para ver vídeos en internet. No era a Kihyun a quien dedicaba las casi inexistentes horas libres de su agenda. No era Kihyun en quien pensaba cuando escogía la ropa que se pondría ese día. No era Kihyun en quien pensaba cuando lo escuchaba gruñir por lo bajo en la intimidad del baño.

No era Kihyun el receptor de su voz o de sus pasos, de su respiración o de sus caricias. No era Kihyun a quien abrazaba. No era Kihyun a quien besaba. No era Kihyun a quien tocaba ni hacía gemir y gozar entre las sábanas húmedas.

No era Kihyun. Nunca era Kihyun.

Ni siquiera para consolarlo cuando el amor se acababa y la soledad lo consumía de nuevo).

⦁ ⦁ ⦁ ⦁ ⦁ ⦁ ⦁

Admitir lo que sentía sería admitir que quien era ante el mundo sólo era una farsa. El alegre Kihyun, fan de sus propios seis hermanos, la mamá del grupo (aunque no le gustase el apodo). Kihyun, tan afable y educado, de una familia conservadora.

Já. A veces se preguntaba si habría realmente alguna diferencia entre lo que él y una sasaeng pensaban. No podía haber justificación alguna para la cantidad de pensamientos lascivos que rondaban su mente cuando de Shownu se trataba. No era sano desearlo hasta sentir que sus entrañas se derretían como lava que necesitaba ser extraída por la única persona que podía hacerlo. El anhelo por el líder del grupo se filtraba por sus ojos como admiración y respeto cuando lo único que quería era arrodillarse frente a él y rogarle que le dejara desollarle su espectacular piel bronceada a punta de lamidas.

Déjame sentirte desnudo contra mi pecho, déjame escuchar tu corazón latiendo desbocado junto a mi oído cuando te engulla entre mis piernas. Quiero que tu piel húmeda moje la mía como lo ha venido haciendo todos estos meses de tortura en mis sueños. Sólo una mirada que me des en la penumbra y me tendrás abierto para ti. Date cuenta, por favor, que las palabras no son mi fuerte como tampoco las tuyas, que mis dedos te tocarán las sonatas más desesperadas donde ninguna otra ha podido, que mi boca te marcará con el calor de mis suspiros y mi garganta emitirá los gemidos que he venido conteniendo desde que me atravesaste el corazón de punta a punta.

Sólo mírame, Shownu. Mírame, maldita sea.

¿A quién le mentía? Jamás pasaría. Cuando Shownu lo mirase, sólo existiría el rechazo.

⦁ ⦁ ⦁ ⦁ ⦁ ⦁ ⦁

La de esta ocasión alcanzó un record no visto antes en comparación a las otras. Se casó sin decírselo y siguió contactándolo aun después de ello.

Todo era un maldito desastre. Los chicos no hallaban qué hacer al respecto, sobre todo porque Shownu no parecía querer dar el brazo a torcer y dejar todo salir. Se estaba consumiendo, poco a poco, apagándose como si de la catastrófica muerte de una estrella se tratase.

Changkyun y Hyungwon peleaban cada dos por tres, incapaz de soportarse el uno al otro porque su mal humor provenía que Shownu estaba mal y no se dejaba ayudar. Wonho y Jooheon se habían dado a la tarea de hacer de guardaespaldas del líder, juzgando a cada persona que se le acercaba esperando que siquiera tocaran el tema para venir ladrando a decir que lo dejaran en paz. Minhyuk, en cambio, sólo observaba con mirada cabizbaja al líder.

Y a veces a Kihyun.

—¿Qué? —le preguntó antes de uno de sus conciertos, ya listos y maquillados a la espera del staff que los ayudaría a colocarse los micrófonos.

—¿Qué? —respondió Minhyuk de vuelta con voz juguetona.

—Qué miras. —Su voz salió demasiado mordaz. Con un tono más casual, preguntó—: ¿Tengo algo en la cara?

Minhyuk sacudió la cabeza.

—No, no es nada —como Kihyun seguía esperando una respuesta, el rubio agregó, bajo y misterioso—: es sólo que a veces no te das cuenta de lo mucho que miras a Shownu.

Kihyun logró sonreír a tiempo, una sonrisa simple que pretendía demostrar espontaneidad y relajación cuando no estaba sintiendo ninguna de ambas.

—Me preocupa su situación, ya sabes.

—Sí, sí sé. Sabemos. —El rubio miró a su alrededor y, cuando distinguió al miembro del staff que venía en dirección a Kihyun con el micrófono del main vocal, dijo—: Pero no hablaba de sólo ahora, Ki.

Se alejó, dejando a Kihyun con la cara roja y las manos hechas puños.

⦁ ⦁ ⦁ ⦁ ⦁ ⦁ ⦁

Esa noche, después del concierto, Shownu se emborrachó. Habían decidido ponerse a beber todos juntos —sin el staff— y reírse de todas las cosas absurdas que habían hecho en los últimos años hasta que Shownu se apagó como el switch de una luz e indicó, muy formalmente, que iría a la cama.

Los demás retrasaron su partida una hora más sentándose alrededor de él, siendo Kihyun el más apartado de todos. Siguieron riendo y gritando barbaridades, teniendo momentos silenciosos cuando uno de ellos (normalmente Kihyun o Wonho), recordaba que estaban en una habitación de hotel y probablemente había otras personas a su alrededor tratando de dormir.

Cuando Shownu se volvió a levantar (esta vez más tieso y apagado que la anterior), para irse a dormir, ninguno rechistó al respecto. Se acomodaron donde mejor cayeron: Changkyun y Jooheon en la cama de Minhyuk, Hyungwon con Wonho en un desastre de cojines en la sala y Shownu en la cama de Kihyun, sus largas piernas ocupando casi todo el colchón.

Kihyun fue el último en acostarse, asegurándose que todas las luces estuviesen apagadas y de que la alarma del día siguiente estuviese activada para no pasar de largo. Chequeó a cada uno de los chicos y, cuando ya no lo pudo postergar más, fue hasta su habitación, donde la gloriosa imagen del trasero de Shownu cubierto por las luces opacas de la ciudad lo recibió.

Se apoyó del mural de la puerta, su cara vuelta una expresión de congoja, y se preguntó cómo alguien podría desear hacerle daño a tan bella persona. Su bella persona.

La bella persona con la que tendría que compartir cama esa noche.

Avanzó con pasos lentos por el piso alfombrado y, con el corazón a punto de reventarle y con las manos heladas, se acostó como pudo junto al enorme cuerpo de su líder, sus ojos buscando la cara dormida del moreno con anhelo.

No estaba roncando esa noche, notó. Su espalda subía y bajaba levemente con su respiración profunda, la camisa blanca ciñéndosele en los músculos. El aroma del champú dos por uno que utilizaba se mezclaba con el de su loción post-rasuración, el olor de la cerveza y su propio aroma, uno vigoroso y tropical que más de una vez lo había tentado mientras ponía a lavar la ropa de los chicos. El cabello apuntaba a todos lados pidiendo ser peinado a gritos.

Se preguntó cómo se sentiría agarrarle aquella mata de pelo mientras lo empalaba contra la cama.

No. NO. Duerme, Kihyun. Cierra los ojos y cuenta hasta cien. Hasta mil. No pienses. No está bien.

Kihyun se volteó al otro lado, dándole la espalda a Shownu con los párpados tan apretados que le temblaban.

Se imaginó que lo tomaba en esa posición, respirando en su cuello, tenso con cada embestida. Se imaginó que su mano subía y bajaba en su miembro al mismo ritmo con que le hacía el amor, su otra mano de dedos rústicos acariciándole los pezones mientras su pecho permanecía adherido a su espalda.

Cuenta hasta un maldito millón. Para ya. Duerme.

Le ardían las entrañas. La tensión se acumulaba en su miembro desesperado de atención.

Du.Er.Me.Te. Piensa en kiki-kaka. Eso es. Kiki-kaka Joo, en ropa de bebé, haciendo monerías, sí… Kiki-kaka, kiki-

—¿Qué hice mal?

Kihyun pegó un brinco en el sitio y abrió los ojos. La voz era inconfundible.

—Kihyun-ah… ¿Qué hice mal?

Cuando se giró, Shownu contemplaba el techo de la habitación del hotel con la mirada perdida. Un surco de lágrimas silenciosas humedecía sus sienes.

—No hiciste nada malo.

—No digas eso… Sé lo que piensan —sus dientes quedaron al descubierto en una sonrisa sin ganas antes de volver a su expresión compungida—. Ahí viene Hyunwoo otra vez con el corazón roto.

—Bueno, no te equivocas —dijo Kihyun con una sonrisa burlona—. Pero ey, cuando estás enamorado… —cerró los ojos, tragó grueso y los volvió a abrir—. Cuando estás enamorado es más difícil distinguir los detalles de la persona que amas. Nos dejamos cegar y… Es difícil ver el panorama completo.

—Eso lo entiendo. Una vez es justificable, ¿pero varias veces? No, Kihyun-ah.

—Hyung…

—¿Qué clase de líder soy si ni siquiera puedo conseguir conquistar a una chica?

Sin pensarlo dos veces, Kihyun tomó al líder por el brazo con una mano.

—Hyung. Nada de esto es tu culpa. Casarse fue decisión de ella, engañarte… Utilizarte, nada pudo haber sido improvisado o casualidad. No hagas eso tu responsabilidad porque no lo es. No es el corazón de ella el que está roto ahora mismo —le dio un apretón a su brazo—. Eres bueno. Eres muy bueno —Su mano surcó un lento camino por la piel terracota hasta la mejilla de Shownu, donde reposó con ternura. La respiración de Kihyun fue un estremecimiento cuando susurró—: Que el mundo no quiera verlo es otra cosa.

—Escogió a alguien más, Kihyun. Sobre mí… No alcancé sus expectativas.

—O ella no alcanzó a ver tu potencial. Pero, ¿sabes quién sí lo hace? —Kihyun sonrió travieso—. Monbebe.

Los ojos de Shownu brillaron cuando rio entre dientes. La mano de Kihyun se desvió un poco hacia el cabello del líder, apenas rozándolo con timidez. El líder debió ver su indecisión de lo que quería decir, pues sus ojos se enfocaron en él, su sonrisa desapareciendo.

—Y nosotros, Monsta —susurró—. Yo, hyung.

La verdad lo tuvo estremeciéndose de pies a cabeza y el movimiento no pasó desapercibido para Shownu, que automáticamente levantó su mano para frotarla por el brazo del main vocal.

—¿Tienes frío?

Kihyun por poco y blanqueó los ojos, pero no pudo evitar la sonrisa enorme que se le formó en los labios. Se dio cuenta, sin embargo, que sí tenía frío en cuanto el líder hizo la pregunta.

Ambos trataron de sacar la colcha de debajo de sus cuerpos, tambaleándose gracias al alcohol, y terminaron arropados tan cerca que la respiración de Shownu rozaba el cabello de Kihyun. La boca se le secó, sus fosas nasales atacadas con el perfume de Shownu que invadía todo el aire que respiraba. Estaba a punto de alejarse un poco cuando Shownu le pasó un brazo por encima del cuerpo y con un movimiento ligero lo atrajo hacia su pecho, suspirando de manera sonora.

—Gracias, Ki. Y perdón.

No tienes que disculparte, quería decirle Kihyun, pero había perdido la capacidad del habla. Sus pies estaban enredados con los de Shownu, sus muslos rozando los de él, y su pecho estaba prácticamente adherido al del mayor, tanto que dudaba que el otro no sintiera el latido desesperado de su corazón. Su cuerpo permanecía erizado, los estremecimientos haciéndole imposible la tarea de quedarse quieto.

Tan cerca, estás tan cerca…

El calor de su cuello alcanzaba su nariz y mejillas. Si levantaba un poco el mentón, podría rozar con sus labios la manzana de adán del líder.

Su erección se hizo un poco más grande.

No. Contrólate. Kihyun, compórtate. No hagas esto, no es buena idea, no saldrá nada buen-

—Ki… —suspiró Shownu, apretándolo más en su abrazo de oso.

Kihyun soltó un gemido lastimero y levantó el mentón.

El respingo de Shownu cuando sus labios se abrieron y su lengua salió para lamer el cuello del líder rebotó en Kihyun como un embiste de sus caderas. Volvió a besar la piel salada, sus dientes raspando con ligereza, y gimió de nuevo cuando sintió las manos de Shownu bajar por su espalda hacia sus caderas.

Está tocándome. Y yo le estoy besando.

El pensamiento lo trajo de vuelta a la realidad, congelando el deseo. Se detuvo, respirando de manera irregular, y se alejó con el terror surcando su rostro.
La luz que entraba por la ventana de la habitación le ayudó a distinguir la cara perpleja de Shownu, que parecía haber vuelto a la sobriedad.

—Hyung —apenas y lo pronunció. Sus ojos se estaban empañando. Es el fin, pensó Kihyun, la cagaste para siempre—. Lo s-

Shownu cubrió su boca con su mano, sus cejas volviéndose un nudo confuso.

—No lo digas —sacudió la cabeza, acercándose con lentitud al main vocal—. No digas nada.

Retiró su mano y lo besó. No fue un beso, sino más bien un roce de la punta de su lengua contra los labios entreabiertos de Kihyun. La caricia fue suficiente para mandar otra oleada de lujuria a su ingle. Una de sus manos saltó a agarrarlo por el bicep.

—Hyung…

Shownu repitió el gesto, esta vez demorándose más, y Kihyun soltó otro gemido, sus dedos enterrándose en la piel del líder. Sus bocas siguieron un vaivén de caricias húmedas, sus labios chocando y sus lenguas jugueteando con lentitud obscena. La piel de Kihyun quemaba y sus pantalones le apretaban tanto que pronto una de sus manos saltó a desabrochárselos.

El líder lo notó y, con un manotazo, apartó la mano y se montó encima de él, el jugueteo de sus bocas volviéndose intenso mientras le desabotonaba a Kihyun sus pantalones. Shownu soltó un gruñido bajo al mismo tiempo que metió su mano bajo los bóxers del main vocal. Dejó de besarlo y bajó la mirada para contemplar sus dedos envolverse en la carne palpitante y enrojecida que esperaba debajo. La imagen fue tan inesperada para ambos que sus caderas se sacudieron, las de Shownu frotándose contra el muslo de Kihyun.

—Quiero sentirte —dijo Kihyun, sus manos metiéndose bajo la camisa del líder hasta levantarla y arrancársela. Levantándose con un codo, lamió el primer pezón que encontró, recibiendo como respuesta otra embestida de las caderas de Shownu, cuyas manos apartaron los muslos de Kihyun para encajarse allí. La lengua de Kihyun envolvió el pezón varias veces antes de subir por su pectoral, cuello y quijada para encontrarse con la de Shownu.

Shownu comenzó un ritmo torturador entre las piernas de Kihyun, su bulto excitado rozando el miembro erecto de Kihyun. Cada vez más rápido hasta que, maldiciendo en voz baja, se desabotonó su propio pantalón y lo bajó con movimientos erráticos, ayudado de las manos desesperadas de Kihyun.

—Sí, sí, por favor, contra mí —suplicaba Kihyun, viendo cómo el miembro de Shownu, mucho más grande que el suyo, salía recto y orgulloso de debajo de su ropa interior—. Frótalo contra el mío, Hyung, frótalo.

Shownu gimió e hizo lo que Kihyun le pedía. Entrelazó sus dedos con los de Kihyun y levantó sus brazos por sobre su cabeza, inmovilizándolo, y comenzó a frotar la punta de su pene contra las bolas de Kihyun, subiendo por su extensión y regresando una y otra vez.

El movimiento resultó tan delicioso para Kihyun que la respiración se le atascó en su garganta, su boca abierta en un grito que no terminaba de salir. Sus ojos iban de los dos miembros frotándose a un ritmo acelerado a la expresión concentrada y llena de placer de Shownu, que veía el rostro del main vocal como si lo acabase de descubrir.

Los ojos de Kihyun se empañaron ante el placer que aumentaba como una ola de fuego en su ingle cuando de los labios de Shownu brotó:

—Siempre creí que hacerlo contigo se sentiría así de bien.

La sorpresa fue tal que, incapaz de controlarlo, el orgasmo golpeó a Kihyun como una avalancha, sus piernas sufriendo espasmos al mismo tiempo que las lágrimas se deslizaron por sus mejillas. Shownu le siguió con un gruñido en el arco del cuello de Kihyun.

Las manos de Shownu no soltaron las de Kihyun cuando las atrajo hasta el pecho del último, cuyo pecho temblaba ante las lágrimas silenciosas.

—Ki… ¿Te hice daño?

Kihyun no podía responder. El orgasmo y las palabras lo habían aturdido tanto que no podía dejar de llorar.

Tengo que haber escuchado mal…

Antes de poder comprobarlo, el cansancio, el alcohol y el letargo traído por el orgasmo lo sumieron en el sueño.

⦁ ⦁ ⦁ ⦁ ⦁ ⦁ ⦁

Lo envolvía el olor a talco de bebé. Un bebé alcohólico. Un ramalazo de dolor vino a su cabeza, provocándole un largo gemido.

—Shownu-hyung…

—Nope.

Abrió un poco los ojos. La cara de Wonho estaba a centímetros de la suya, su brazo funcionándole como almohada.

Kihyun parpadeó una, dos, tres veces antes de que sus ojos se brotaran y se alejara un metro del visual.

—¿Wonho-hyung?

—Buenos días —dijo Wonho, sonriendo de oreja a oreja—. ¿Tuviste sueños eróticos? —Sus pequeñas cejas se movieron de arriba abajo varias veces antes de mirar hacia la erección del main vocal, que enrojeció y ocultó la evidencia con una risa avergonzada.

¿Qué demonios está sucediendo?

Mirando a su alrededor, cayó en cuenta que no estaba en su habitación con Shownu sino en la sala de la habitación del hotel, el desastre dejado por la pequeña fiesta de la noche anterior todavía intacto.

Minhyuk y Jooheon peleaban sobre comida en los muebles más lejanos mientras que Changkyun dormía sentado en el suelo con la cabeza reclinada en el asiento de un sofá.

¿Había sido un sueño? Lo de anoche…

Miró bajo su cobija. Sus pantalones estaban puestos, no había ningún tipo de manchas en ellos. Miró otra vez a Wonho, pero él ya había perdido el interés y se rascaba el abdomen mientras veía ropa en instagram.

—¿Dormí aquí anoche?

Wonho bostezó.

—Sí, tontín. ¿No te acuerdas?

—De nada.

—Mmmm.

—¿Dónde durmió Hyungwon?

—Con Shownu-hyung —Wonho se rascó una oreja y agregó—. Todavía duermen. Bebieron demasiado. Y tú también.

Kihyun bajó la mirada, sintiéndose la persona más estúpida del planeta.

Todo había sido un sueño. El sueño más malditamente caliente que jamás tuvo.

Y que jamás pasaría.

Notes:

Cuando Kihyun dice que quiere "desollarle la piel con su lengua" a Shownu es parte de la letra de una canción llamada Desire, de Meg Myers.

Actualizaré la parte II cuando pueda. Gracias.