Actions

Work Header

Dulces Momentos De Amor (AioSa) Flufftober2021

Summary:

Momentos dulces inspirados en el Flufftober2021, para nuestra hermosa pareja AioSa.

Aquí encontraran cositas con algo de drama, tristeza, tragedia, pero... No será así, ya que el amor y la dulzura pueden vencer cualquier cosa, además que tendrá inspiración en la obra original y mucho AU... Además de un poco de lemon.

Si no me creen, pasen a descubrirlo con sus propios ojos.

Los personajes le pertenecen a Masami Kurumada, lo mío son las historias.

Chapter 1: Capitulo 1 (Eye Contact)

Chapter Text

La primera vez que te vi…

No era ni la mitad de alto de lo que soy ahora…

Aun lo recuerdo como si hubiera sido ayer…

En mis memorias descansa el bello recuerdo de aquella vez, de ese pequeño instante que basto para que mi corazón y mente no dejaran de tener tu imagen…

Fue una mañana con un sol radiante, donde el cielo estaba despejado, el trinado de aquellas aves se escuchaba…

Yo simplemente, era un niño…

Uno que no entendía muy bien que estaba pasando, aun cuando el patriarca me lo dijo con anterioridad.

El recuerdo no es efímero, pues ese fue nuestro primer encuentro, el cual atesoro en mis peores días, y me hace derramar lágrimas sin fin…

---Flash Back---

Caminaba junto al patriarca, su mano tomaba la mía, traspasamos los doce templos, que en esa época se encontraban sumamente vacíos…

Solo Kanon y yo estábamos allí… Pero como siempre él hacia lo que quería, y estaba bien.

El patriarca me dijo que necesitaba solamente de mi presencia, al ser el mayor, aun siendo un niño de seis años, sabia perfectamente que en mis hombros cargaba con la responsabilidad de ser el próximo caballero dorado de Géminis…

Me sentía tan feliz por ello, no importaba el dolor del entrenamiento, o el hecho de tener que estudiar tanto, lo aceptaba, ya que…

Me agradaban las felicitaciones de parte del patriarca, y que me diera de aquellos dulces que eran tan deliciosos…

Pero, ese día… Me llene de curiosidad y bastante intriga…

-Hoy, el niño escogido por las estrellas para poder ostentar Sagitario vendrá- Hablo con solemnidad y calma, la voz de él siempre fue sinónimo de paz para un niño que no tenía a nadie más que a su hermano gemelo.

Claro que me intereso el saber eso, me lleno de un poco de confusión, pues cuando hablaba de ese niño, notaba que estaba feliz…

-Saga, al ser el mayor- La manera en que me habla llama por completo mi atención, haciendo que mi interés por las mariposas se disperse, y lo mire atento.

-Quiero que lo ayudes en todo lo que necesite-

-Sí, no se preocupe patriarca- Asentí ante ese pedido, mi voz infantil intentaba imitar la energía y solemnidad del pontífice, obviamente no era posible a esa edad –Ayudare a ese niño en lo que necesite-

-También me gustaría que fueran amigos- Una pequeña risa se escucha de parte de él, en un tono diferente que llama por completo mi atención.

Provocando que elevara mi vista sumamente sorprendido, para apreciar su rostro tan amable de siempre.

-¿Eh?- Confundido ante aquel pedido, no entendía a que venía eso.

-Saga, sé que eres un niño muy responsable, diligente en tus estudios, muy fuerte en cuerpo y cosmos…- Cierra sus ojos un momentos, para abrirlos de inmediato y dedicarme una sonrisa -Pero también me gustaría que te divirtieras con más niños de tu edad- Me explica su preocupación a mi propia soledad.

-Pero, si yo juego con Kanon…- Le intento explicar de inmediato.

-Jugar, no es que el este corriendo, brincando y hablando, mientras tú estás solo leyendo. No lo veo del todo divertido- Sonría y se ría de mí.

Y yo solo me quede pensando en sus palabras, aquella vez…

Parpadeé varias veces, con mi cara de confusión.

Ya que para mí eso era divertido.

No pasó mucho para encontrarlos en el coliseo, el pasto verde, las flores y mariposas habían quedado atrás, pues en ese punto la tierra es bastante árida por los mismos combates, aunque las aves se escuchaban tan bonitas como siempre…

Me sentía bastante inquieto, era raro… Nunca me había sentido así antes, simplemente… Las palabras del patriarca me llegaron a resonar tanto en mi cabeza…

¿Por qué necesitaría un amigo?

¿Por qué debo conocer a alguien más y jugar con él?

Me molesté un poco, porque la verdad yo así ya era feliz…

O creía estarlo.

No quería que existiera ningún cambio…

Si, tal vez… Un poco celoso me sentí, por la atención que le daba el patriarca a un niño que aún no conocía… Y ya rechazaba.

Sin embargo… Antes de darme cuenta, llegamos a nuestro destino, a los límites del coliseo…

Note como dos soldados rasos escoltaban a un niño de cabellos castaños, que se notaba tan despreocupado por que miraba para todos lados, demasiado sorprendido y asombrado…

¿Acaso no sabía dónde se encontraba?

Note que ponía sus manos sobre su boca, abriéndola con emoción, parecía un tonto.

Solo fruncí mi ceño y sujetaba la túnica del patriarca con fuerza, era el único que podía hacer eso y no recibía ningún regaño…

Me aferraba a él, mirando hacia el suelo molesto…

-Patriarca, como lo ordeno-

Aquellos soldados hicieron una reverencia ante el pontífice, para de inmediato hacerse a un lado, y dejar el paso libre a ese niño que se nota casi de mi misma edad, pero solo de reojo lo observaba.

-Gracias, por cumplir muy bien con su trabajo-

Su actitud no era muy decorosa… Curioso pensar en esa palabra siendo niño, pero había leído tanto y escuchado  hablar a los adultos que entiendo muy bien esas palabras.

-Aioros, bienvenido al santuario- Le saludo con una alegre voz y yo me negaba a ver a ese intruso.

-¡¡¡WOW!!!- Sin siquiera hacer una reverencia, se atrevió acercarse -¡¡¡¿ES USTED EL GRAN PATRIARCA?!!!- Preguntaba con una enorme sonrisa nunca antes vista, como la de un tonto.

Negué con la cabeza, me parecía la manera de hablar más torpe del mundo.

-Ja, ja. Si, así es Aioros. Yo soy el patriarca Shion. Gusto en conocerte- Una sonrisa le dedica, es muy amable, siempre actuar así con los más pequeños, pero aun así yo me negaba a decir algo.

-¡¡¡EL GUSTO ES MÍO!!!- La voz chillona, y demasiado alegre para que alguien la pueda soportar.

Quería solo terminar con esto, ya había olvidado la orden que el patriarca me dio, no quería hacerlo ahora, simplemente no…

Pero no iba a poder pasar desapercibido, de eso me di cuenta rápidamente.

-Saga, ¿Por qué no saludas a Aioros, como es debido?- Me dijo esto, mientras levantaba su brazo para descubrirme, ya que me había acomodado perfectamente para que mi silueta fuera lo menos notoria posible.

Me sorprendí por esto, pero me estaba negando a hacerlo, solo aferrándome a su túnica, e ignorando al otro, no dije nada porque no me atrevía a llevarle la contra con palabras, solo con acciones.

Le debió tomar muy raro mi comportamiento, de seguro él lo noto, pues sé que me miraba –Saga, vamos… No seas tímido-

Sabe que yo no era así, pero… Estaba muy molesto por esto…

No dije nada, solo mi ceño fruncido, queriendo ignorar al recién llegado, que me parecía un intruso, solo porque… Tenía algo de atención de la única figura paterna que conocía, y eso sí que no me gustaba…

Sin embargo, mi actitud alejada no pudo seguir por mucho tiempo, ya que… No pude darme cuenta a tiempo… El cosmos de ese niño para mí no era tan fuerte, pero aun así logro acercarse a mi tan rápido, al grado que nuestras caras quedaron a escasos centímetros una de la otra.

Me asusto que su imprudencia invadiera mi espacio personal tan repentinamente, mire sus ojos por un solo instante, eran… De un verde oscuro, tan brillantes y hermosos, que en ese momento no lo note bien, pero… Me dejaron cautivado…

-Hola- Un saludo que no esperaba.

Al asustarme, retrocedí, soltando la túnica del patriarca, lanzando un pequeño quejido, ya que me sobresalte.

Claro que llame la atención de todos allí presentes, me di cuenta en solo un instante por las miradas que me dedicaron…

-Saga, ¿Estas bien?- El patriarca me pregunto algo preocupado.

Ya había dicho mi nombre dos veces antes, pero apenas ese niño reaccionó.

-Oh, ¿Te llamas Saga?-

¿Acaso no entiende que me sorprendió?

Debe dejar esa actitud tan amigable y molesta…

-Sí, ¿Y eso que?- Cruzado de brazos, quería solo que se alejará de mí, pero…

¿Por qué me sentía tan nervioso?

¿Por qué mis mejillas ardían un poco?

Y mi corazón, ¿Por qué latía tanto?

En ese momento confundí todo esto, con otras cosas…

Me incomodaba…

Me molestaba…

Me sentía inquieto en su presencia.

-Tu nombre es muy bonito- Dice esto como si nada, mientras me extiende su mano derecha, con una enorme sonrisa, y los ojos verdes muy abiertos –Me llamo Aioros. ¿Podemos ser amigos?-

No lo entendía en ese momento, su actitud impulsiva y demasiado alegre… Solo me hacía confundirme, sin entender que planeaba…

No quería verlo a los ojos, me sentía tan desesperado e incómodo por eso, pero… Di un vistazo al rostro del patriarca, que me decía que contestará el saludo de forma educada, como me había enseñado.

Suspire sin tener otro camino, respondí al saludo, estirando mi mano derecha, estrechándola contra la de Aioros por primera vez… E igual… Ver sus ojos directamente, aunque me sintiera algo nervioso y quisiera desviar mi mirada, no podía…

Es una descortesía no observar a las personas a los ojos cuando te saludan…

Creo que fue allí, cuando todo inicio… Que con una simple mirada… Nació algo que yo no pudo controlar, y sigo sin hacerlo…

No lo entendía en ese momento, solo que… El sentir el apretón de su mano, y esos ojos que miraban con tanta atención a los míos…

Hicieron que el igual se sonroje, lo pude notar, me sonrió mostrando sus dientes…

Mi corazón latió tan rápido que me asustaba a mi mismo, y ese saludo pareció durar horas, pero solo fueron unos muy breves segundos…

Hasta que… Aioros dijo algo tan… Insolente, bonito y equivocado….

Alzo su mano sujetando la mía, para acercarla a él y depositar un beso en el dorso de ella y… Me miraba tan emocionado…

-Es un gusto conocer a una linda niña como tú, Saga- Lo dijo tan natural, y con una amabilidad que creía que en su mente sonaba a un cumplido…

Mi rostro se descompuso en ese preciso momento, el patriarca se aguantó la risa un poco, cubriendo su boca con el puño, y los solados rasos se notaban también divertidos.

Le arrebate mi mano de inmediato, con un puchero infle mis mejillas, apretando mis puños, estando tan rojo de la cara, y ahora si a no estaba molesto, sino completamente enojado por esta falta de respeto.

-¡¡¡SOY UN NIÑO, NO UNA NIÑA!!!- Esta vez mis ojos lo miraron con tanta furia, y note como su rostro se sorprendió, y rápidamente quería disculparse conmigo.

-Perdóname… Lo siento…- Se escuchaba muy preocupado, pero yo no acepte en ese momento sus disculpas, sino… En mucho tiempo después…

---Fin Flash Back---

Aunque el patriarca trato de calmarnos a ambos…

Y a pesar de tener un momento tan bochornoso e incómodo…

No voy a negar que… Esa vez, cuando lo conocí, y nuestras miradas conectaron de una forma… Que fue vergonzosa y muy extraña para mí, pero…

Me gusto… No quiero cambiar esos recuerdos por nada del mundo…

Ya que son los únicos que me quedan…

Lo único importante que poseo en mi vida son esos momentos de risas…

De encuentros… De primeras impresiones, de como una simple mirada, un contacto visual que fue tan atrevido, me dio… Una luz de la que me aferre por tantos años…

Y sonreía al tenerlo a mi lado… Que creí que era suficiente la paz y calma que me daba para jamás sucumbir ante la oscuridad de mi corazón…

Pero… No logre ser fuerte, porque…

Aunque yo ame esos ojos, esa sonrisa y esa voz…

Fue mi culpa apagar su vida… Fueron mis órdenes, las que di para que acabaran contigo… Un recuerdo que revivo día a día para torturarme, pero esa es la locura en la que yo merezco hundirme.

Acabe con todo… Lo hice…

Solo quería que tú no me vieras de esa forma, que la imagen que tenías de mí se ensuciara…

Antes anhelaba que tus ojos me miraran… Que lo hicieran, aunque no fue la primer impresión lo mejor, pero…

Después… Ya no podía siquiera mirarte a los ojos cuando antes anhelaba hacerlo…

¿Por qué tuviste que descubrirme y mirarme con esa decepción?

¿Por qué tenías que mirarme como si fuera un monstruo?

Cierto… Es por que lo soy… Soy un monstruo que abandono a su hermano, mato a quien veía como un padre y… Ordene acabar con el amor de mi vida…

Aunque y no acabe con tu vida por mi propia mano, fue igual como si lo hiciera… Fui yo quien lo ordeno…

Aioros… Ya no me veras con esos ojos llenos de ilusión y alegría…

Ya no volverás a sonreírme y decirme tantas cosas que me hacían reír… Y olvidar mi dolor

Ya no… Podre volver a estar a tu lado, porque…

Ahora soy un monstruo... Uno que acabo con su última luz… Y merece sucumbir ante la oscuridad de un corazón muerto.

-No Saga, no eres un monstruo…-

Escuchar esa voz, aquella que recuerdo con tanta familiaridad y amor, solo levanté mi mirada…

Y… Lo puedo ver…

-¿Aioros?- Murmuro su nombre, dejando escapar mis lágrimas.

Me sonríe, ahora ambos siendo adultos, en un mundo nuevo, se acerca a mí, para rodarme con sus brazos, estrechándome entra él.

-Saga, ya no te lastimes con eso… Por favor, no quiero verte sufrir de esa forma… Nunca más- Me habla con tanta amabilidad, con esa ternura que solo él puede tramitarme.

Mis manos tiemblan, estoy sorprendido por esto.

Creí que estaba muerto en vida, hundiéndome en una miseria tan grande que no tenía salida alguna, pero…

-¡¡¡PERDÓNAME!!! ¡¡¡LO SIENTO!!! ¡¡¡PERDÓNAME POR SER UN IDIOTA Y LASTIMARTE!!! ¡¡¡PERDÓNAME!!! ¡¡¡PERDÓNAME, AIOROS!!!- Mi voz sale para gritar desesperadamente, mientras reaccionó a aferrarme a su cuerpo, sujetando con tanta fuerza sus prendas, derramando miles de lágrimas de dolor.

Puedo sentir como sus manos acarician mi espalda, me reconforta, me da calidez inmensa en mi corazón, siento que nada malo puede pasar, que todo se ha arreglado de una manera que jamás creí posible.

Si esto es un sueño… Nadie me despierte por favor…

-Saga, yo ya no tengo nada que perdonarte- Su voz vuelve a mí, dándome confort y una paz que creí perdida –El pasado no importa, porque ahora estamos juntos… Todo está arreglado y bien… Para poder permanecer toda la vida a tu lado- Sus palabras provocan que mi corazón lata tan rápido, que mis lágrimas escapan de mis ojos nuevamente.

Es… Un milagro, una oportunidad que no quiero perder… Pues me volvería loco si de nuevo Aioros se apartara de mi lado, tengo miedo y a la vez estoy feliz, no digo nada más, solo me aferró a él con todas mis fuerzas… No digo nada, solo quiero escuchar su voz por más tiempo.

-Te amo Saga- Lo dice, aquellas palabras que yo nunca me atreví a pronunciar antes.

Mi corazón pareciera que se quiere salir de mi pecho, sorprendiéndose, para apártame levemente, y mirarlo a la cara -¿Qué?-

Me sonríe, para acercarse a mi rostro tanto como pueda, observándome a los ojos, sujetando mi barbilla, hace que esos terribles crímenes de mi mente desaparezcan.

-No había tenido antes el valor de decirte que te amo con toda mi alma, mi vida y corazón, pero… Ya no puedo callarlo ni un segundo más- Su sonrisa, sus ojos verdes oscuros como un bosque nocturno me hacen temblar, brillan tan hermoso al igual que aquella primera vez que nos conocimos de niños.

¿Esto es real?

¿Es una fantasía o farsa?

No importa lo que sea, estoy a lado de Aioros y eso me hace tan dichoso…

Por qué… Al fin… Creo tener un momento de felicidad, un final feliz para el caos que provoque…

Derramo miles de lágrimas en un solo instante, puedo sentir su mano izquierda tocar mi mejilla, acariciándola, yo solo quiero sentirla siempre, inclinándome a su tacto, sigo temblando, sin apartar mi vista de él, también deseo trasmitirle mis sentimientos.

-Te amo Aioros… Te amo tanto, como no tienes una idea…- Puedo ver que también dejas escapar algunas lágrimas, pero tu sonrisa me contagia de esa inmensa felicidad que ambos al fin podemos experimentar, gracias por una confesión que no pudimos darnos antes.

Ahora, podemos ser felices ¿Cierto?

La primera vez que lo conocí, nunca creí que llegaríamos hasta este punto…

Que pasaríamos alegrías y tragedias… Que viviríamos juntos y separados, pero que al final… Volveríamos a estar el uno con el otro…

Solo con vernos a la cara, con ver nuestros ojos que se cristalizan por las lágrimas, nuestras mejillas sonrojándose, nuestros corazones latiendo como uno solo, sabemos que ahora todo estará bien…

Sus sentimientos y los míos se trasmiten, para mezclarle en una infinita alegría y pasión en nuestros corazones.

Sin duda, el amor puede traspasar el odio, la muerte, la desesperanza y el dolor, para que al final, solo exista un único sentimiento…

Un amor que puede acabar con los verdaderos monstruos del pasado, con el infierno de la muerte…

Lo sé ahora, con solo ver esos ojos tan hermosos que brillan y me consuelan, donde sé que tengo un refugio único, que es solo para mi…

Y es… A lado de mi amado Aioros.

Chapter 2: Capitulo 2 (Hand Holding)

Chapter Text

-¿Crees que ya… Podría tomarle la mano… A Saga?- Una voz con duda y timidez pregunta, mientras se encuentra sentado sobre la cama, con los pies arriba, y hundido en sus los pensamientos.

-¡¡¡¿EH?!!!- La voz de sorpresa inunda la habitación, tanto es la impresión inicial, que una silla rechina para darse vuelta con brusquedad, y así poder ver a un niño de unos ocho años -¿Cómo que aún no le tomas la mano a Saga?- Pregunta con total confusión.

Las mejillas rojizas se presentan en el joven de quince años, que baja la mirada con total timidez, nervios, y vergüenza por aquella pregunta del menor –Bueno… No lo quiero presionarlo… Además no tenemos mucho de novios y…- Cierra sus ojos para bufar desesperado, y tirarse de espaldas sobre la cama -¡¡¡ES QUE NO SE SI ÉL QUIERA TOMAR MI MANO!!! ¡¡¡¿Y SI ESO LO LLEGARA A ASUSTAR?!!!-

-Aioros…- Lo llama serio el niño, mientras sube sus pies a la silla giratoria donde previamente hacia la tarea enfrente del escritorio –Llevan más de dos meses de novios- Le dice esto rápidamente, alzando una ceja -Y sé que cuando quieres a alguien le tomas la mano en todo momento- El pequeño castaño claro habla serio, dando su opinión inocente por lo que ha visto.

-Eso lo se Aioria… Pero…- Se pone sumamente rojo para cubrirse con la almohada la cara, e intentar hablar aun con esta encima –Tengo miedo que me suden las manos, que la sensación húmeda le repugne. Que me comporte tan torpe tratando de sujetarlo… Que le de vergüenza, pena ajena o…- Descubre su rostro, dejando salir un suspiro que se nota triste y melancólico –No tiene mucho que su vida empezó a mejorar… Y temo que aún se sienta nervioso por ser tomado de la mano por alguien…-

-Pero tú no eres solo alguien más en su vida- La manera en que razona el niño es sorprendente, y la mirada algo juiciosa que le dedica es bastante adorable –Eres la persona que lo ayudó, cuido y protegió, cuando su padre fue muy malo con él, y no te apartaste de él ni un solo día en las veces que debió ir al hospital o… Cuando se mudó con sus tíos lo ayudaste bastante, incluso le pasabas en limpio los apuntes y tareas cuando estaba fracturado de su mano -Gira sus ojos, con una sonrisa traviesa de burla –Si mal no recuerdo… Fue él quien se te confeso, porque tú estabas muy ocupado tratando de ponerte de pie, cuando quisiste declarártele de forma muy llamativa, y terminaste de cabeza en el bote de basura del parque, je, je, je, je-

Ese recuerdo desde luego hace reír al niño, pero provoca vergüenza total al adolecente, tanto que prefiere volver a cubrirse la cara por ese bonito y vergonzoso recuerdo.

-No debí usar tu patineta para eso- Su voz graciosa atreves del almohadón que cubre su rostro.

-Jamás habías patinado, y con tu mala suerte de caerte en donde sea, creo que era obvio que eso pasara ¿No?- Agrega el menor con algo de burla, pero al ver que su hermano aún sigue deprimido sobre su cama, sabe que no puede dejarlo sin ayuda…

Y aunque sea solo un niño, no quita que puede hacer algo por su hermano mayor que quiere mucho.

-Soy un desastre, a veces no sé cómo alguien tan asombroso como Saga, se enamoró de un torpe caídas locas como yo- Habla deprimido, sintiéndose el hombre más torpe del mundo por sus inseguridades y falta de equilibrio en límites de terreno sólido.

-Oye, no te llames así- El niño sin pensarlo mucho se sube a su propia cama, para quitarle la almohada al mayor con brusquedad, para mirarlo con una sonrisa y ceño fruncido –Eres un genial hermano mayor, una muy buena persona, alguien que es muy alegre siempre, que ayuda a los demás, cuida de todos y…- Cuando al fin siente que tiene la atención del castaño, hace una pausa dramática.

-¿Y qué más?- Le cuestiona rápido, alzando la mirada algo conmovido y ansioso por conocer la verdad.

Al menos con esto podía decir que está triunfando en que su hermano pueda prestarle atención a otra cosa que no sea solo el dolor de sus tontos temores –Y sé que, Saga te ama sin importar cualquier situación o momento vergonzoso que pase- Le sonríe, para animar al mayor.

Esas palabras parecen hacer entrar en razón al castaño, que le dedica una sonrisa al menor, ilusionado por que esto le ayuda a sentirse más confiado y tranquilo consigo mismo -¿De verdad eso crees?-

Asiente entusiasmado el otro –Si, te aseguro que aunque tengas las manos sudorosas, le de asco o te caigas sujetándolo y llevándotelo contigo, te va amar siempre- Le dice esto no por maldad, sino como una forma de darle a entender que todo estará bien.

Tomando en cuenta la inocencia de un niño de ocho años, que no cree que cosas como esas puedan separar a las parejas de verdad enamoradas.

Pero esto en vez de seguir animando al mayor, lo destruye de un solo golpe…

Poniéndose triste y volviendo a tumbarse de espaldas sobre la cama, imaginando los peores escenarios del mundo.

-Estoy acabado…- De nuevo ocultándose debajo de la almohada.

Sin duda esto solo ocasiona que una gotita de sudor resbale por la cabeza del niño, teniendo la boca ligeramente abierta y alarmado, pues creía que ya había hecho algo bueno para calmar a su hermano, pero sin duda solo logró hacer que retrocediera todo.

-No lo estas…- Rápidamente intenta darle de nuevo ánimos, pues sabe que con lo sentimental que es el otro, terminará llorando, y eso no para nada bueno –Po… Podríamos hacer algún plan o algo para que tomes la mano de tu novio- Le proponen con rapidez, intentando que el otro le haga caso para que ya no se esté hundiendo en su desesperanza y dolor algo exagerados.

Pero… Ya es demasiado tarde, pues esta entregado a su imaginación hiperactiva, pensando miles de momentos en donde las palabras de Aioria se hacen realidad. Su Saga asqueado por que le suden las manos, otras donde se cae y se lo lleva con él hasta el suelo o final de las escalares, o que terminen pegados de las manos por algún tipo de pegamento, siendo ese pensar parte de su ansiedad y temores de cometer algún error en algo que debería ser tan mágico, especial y típico.

-¡¡¡SOY UN TONTO!!!- Y es allí que sus nervios, y preocupaciones se reflejan en lágrimas de angustia total, sujetando con fuerza la almohada, prefiriendo mejor desmoronarse por una cosa bastante peculiar.

Que puede ser algo sin importancia para algunos, pero de enorme peso para el castaño.

Y bueno el menor se da cuenta de que sus palabras lograron hacer sentir peor al mayor, ya solo lanza un suspiro preocupado –Bien hecho Aioria, hiciste llorar a Aioros…- Se dice esto en voz alta, mientras se queda mirando a quien está cubriéndose la cara con la almohada, rogando que sus padres no vengan, ya que sería un problema para ambos.

Por otra parte… En una casa, a una distancia considerable en el lado sur de la ciudad…

Un peli azul se encuentra también preocupado por algo referente a sus manos, ya que las mira con mucha atención, fijándose si es que tiene algo malo en ellas.

Ignorando por completo su alrededor.

-No son ásperas… Ni tengo caños en ellas… No tengo las uñas largas… ¿Tal vez sean muy largos mis dedos o estén algo deformes?- Su ceño fruncido, preocupado por esto, mientras sus manos las eleva al nivel de su rostro y luego las hace descansar sobre la mesa en donde algunos libros abiertos se encuentran.

-A veces tienes las uñas largas de los pies, pero no me molestan algunos rasguños, y son muy fríos, pero está bien- La voz de otro adolecente se escucha en son de burla.

Provoca que aquel peli azul sumamente concentrado en sus extremidades superiores se estremezca, y se gire para ver a alguien tan similar a él, con diferentes tonos del cabello, y la sonrisa de burla plasmada en su boca.

-¿Eh?- Se estremece por estas palabras, sobresaltándose, aunque solo de hombros, ya que se encuentra sentado sobre sus piernas en el suelo, delante de una mesita baja de la sala de estar.

En donde hace la tarea en compañía de su hermano gemelo y su primito.

-Haz estado más de diez minutos pensativo, mirando tus manos y de repente empezaste hablar solo- Justamente un niño rubio, enumera las situaciones peculiares del peli azul.

-Sí, y das mucho miedo- El peli cobalto, rápidamente deja su lápiz a un lado, para apoyarse sobre su codo en la mesita -¿Qué tienen tus manos para que estés peguntándote cosas sin mucho sentido?-

La curiosidad invade al gemelo menor.

Desde luego no le gustaría decirles nada, no desea preocuparlos, pero… A decir verdad, de entre todas las personas que existen en este planeta, a excepción de quien ama, pues esto no se lo puede contar, así que… Su gemelo quien siempre ha sido su mayor confidente le puede dar una pequeña ayuda a este tema, además que el niño allí presente también es alguien en quien confiar plenamente.

Sus mejillas se sonrojan, los nervios lo invaden de pies a cabeza, empieza a golpear suavemente con los dedos la mesita, elevando el dedo índice y medio alternándolos en ese movimiento.

Sin poder ver a los ojos a los otros allí presentes.

-Bueno… No es nada importante… Solo estoy algo… Preocupado…- Les confiesa, mientras baja la mirada.

-¿Preocupado por tus manos?- Alza una ceja el peli cobalto, preocupándose rápidamente.

-No es tanto por eso en si- Le intenta explicar con vergüenza en su hablar.

-Entonces, ¿Qué te tiene tan distraído que ni haz hecho tu tarea para copiarla?- Le lanza un pequeño chiste, mientras cierra sus ojos para echarse a reír.

-Eso no está bien- El niño reprende al peli cobalto por su irresponsabilidad –Debes hacer tu propia tarea- Habla sin dejar de concentrarse en sus deberes escolares, habla como todo un adulto muy diligente.

-Oh, vamos primito- Le revuelve los cabellos rubios, para darle un abrazo que sabe que incomodan al menor –No seas tan estricto con nosotros-

-Oye, déjame…- Le dice con un tono algo monótono, mientras intenta zafarse del abrazo de su primo.

Ver a ambos actuar de esa forma, le cauda mucha gracia, pues no tiene mucho que ellos dos se integraron a esta familia tan amorosa, que les abrieron los brazos cuando sus vidas habían sido un verdadero infierno…

Tienen una nueva vida, la oportunidad de cambiar su infierno por un mismo paraíso, con dos personas que los aman mucho, como si fueran sus verdaderos padres, aunque sean sus tíos, además de un primito que si bien es menor, actúa a veces más maduro que ellos, ahora tiene a los gemelos para cuidarlo.

Y sin contar que ahora mismo, al fin pudo lograr y aceptar que su corazón puede tener un final feliz con la persona que ama, ese chico que desde que iban a la misma primaria, nunca se separó de él, siempre lo apoyo y ayudo en todo, incluso en sus peores momentos…

Le sonrió y extendió a mano… Eso… Eso era lo que deseaba hacer, pero le causaba tanta pena admitirlo.

Lanza un suspiro sonoro para llamar la atención de aquellos que están discutiendo, mientras uno le da cariñoso, el niño solo quiere alejarse del otro.

-Saben… No es que me pase algo malo…- Sonríe a ambos, aun con las mejillas envueltas en carmín ardiéndole –No me duelen en lo absoluto… Es solo que…- Les empieza a narrar su angustia de  apoco –No sé si pueda tomarle la mano a Aioros, sin sentir que moriré de vergüenza…- Confiesa su mayor temor lo más rápido posible, mientras cierra sus ojos y baja la mirada.

Ambos chicos que discutían, detienen su enfrentamiento de abrazo fraternal e intentos de zafarse, para mirar al peli azul que se nota demasiado preocupado y avergonzado.

-¿Enserio?- Pregunta el rubio, alzando una ceja.

-¿Acaso el caídas locas ese, no te ha tomado de la mano aun?- Suelta de inmediato al niño, casi provocando que caiga pues lo tenía sujeto con cierta fuerza.

Realmente les resulta algo sorprendente esa revelación, pues ni se lo esperaban en lo más mínimo.

-No, no lo ha hecho- Frunce el ceño, para saltar en defensa de su amado –Y para de llamarlo así, que no es ningún caídas locas- Le amenaza tanto con palabras, como con los ojos furiosos.

-¿Cómo le llamas a un tipo que se cae desde todos los lugares altos que ve o se tropieza de repente?- Le responde tajantemente aquella amenaza.

-Eso no quiere decir nada- Gira su cabeza para ignorarlo, haciendo un puchero en su rostro, y desviando su mirada, pensando que fue torpe de su parte hablar de ese tema.

Aunque lejos de conseguir alguna palabra o concejo de su gemelo, quién toma la batuta es el más joven de los tres.

-Yo siempre le tomo la mano a Mu, no es muy difícil hacerlo si más a esa persona, pero si es bonito- Les narra de inmediato su experiencia.

Sorprendiéndose ante esto, aunque rápidamente recuerda que ha visto ese actuar de su primito, y le parece adorable el dulce amor de dos niños de ocho años que se comportan un poco tímidos al tomarse de las manos al salir de la escuela –Sé que es algo bonito… Por eso me gustaría poder hacerlo, pero… No sé si sea bueno de mi parte intentarlo, temo que resulte ser muy atrevido de mi parte- Narra su pesar al rubio.

-Ustedes dos ya son novios, no debería existir mucho problema por eso… Mu y yo aún no podemos ser novios, pero no dejare que nadie tome su mano, que no sea yo, o sus padres- Reafirma su interés, decidido ante esto.

Le causa gracia como su primito actúa, tan determinado a una muy corta edad por un pequeño amor que se nota muy evidente.

-Si nuestro pequeño rubiecito, es más valiente que el caídas locas, sí que estas en enormes problemas, Sagita- Desde luego sus chistes malos tienen que tener protagonismo.

Esto solo ocasiona que el peli azul se enoje y lo mire feo –Ya deja de decirle así- Se cruza de brazos para ignorarlo –No es tan fácil… Recuerda que él es muy respetuoso y no es un atrevido como otros- Le refuta su pensar con molestia.

-Ja, ja, ja, Shaka es más valiente que él, y debo decir que incluso el pequeño Aldebarán que toma mi mano, es mucho más valiente que tu noviecito- No es que sea malo y grosero para hacer sentir mal a su hermano mayor, es solo que es su forma de expresarse en muchas ocasiones –Ya llevan ¿Qué? ¿Dos meses de novios? Y que yo recuerde te tomaba de las manos antes con mayor facilidad- Alza su ceja derecha con confusión, sentado en el suelo, pone sus manos sobre sus caderas -¿Pues qué le pasa a ese miedoso?-

Baja su mirada, molesto pero también intrigado –Y ¿Si no quiere tomar mi mano por que le da mucha pena, avergüenza? O ¿Si existe algo malo conmigo? ¿Tal vez tenga miedo de tomarme la mano por la fractura que tuve?- Rápidamente intenta justificar al otro, aunque también le da cierto miedo que algo malo signifique esto.

Miles de ideas se amontonan en su cabeza, en donde claramente no puede creer que su amado castaño, de sonrisa adorable y curiosa manera de usar una cinta roja en la cabeza, no quiera sujetarle la mano.

Sabe que Aioros es muy torpe y tímido en muchas situaciones, si se remonta en cómo se declararon su amor… Recordar ese parque en donde le preparo un muy bonito y delicioso picnic, en donde tuvo ayuda de sus amigos y los pequeños niños que aprecia tanto… En donde el otro se aseguró que fuera un día hermoso, y aunque intento hacer un truco en la patineta, para impresionarlo y pedirle en los aires ser su novio, no resulto para nada como deseaba…

Sabe que puede hacer locuras para verlo feliz, y por eso, una parte de él cree que tal vez esté esperando el momento adecuado para tomarle la mano, pero… Saga desea ya poder hacerlo… No lo va a negar, sin embargo no va a negar que tomar la mano de su castaño es su enorme deseo, uno que presenta en su corazón antes dañado por los maltratos e injusticias de su infancia, pero ahora reconstruido por tanto amo a su alrededor.

Los otros dos solo miran como está el pali azul, por un instante se observan con algo de confusión pero cómplices a la vez…

Kanon, sonríe mientras el rubio asiente solemnemente, como si se comunicaran sin pronunciar ni una sola palabra.

-No te preocupes hermanito- Le palmea un hombro al mayor, mientras le dedica una sonrisa.

La confusión crece de repente en el rostro del peli azul.

-Te vamos ayudar, primo Saga- La voz tranquila de menor tampoco le da del todo confianza…

Pero… A la vez… ¿Qué más puede hacer?

Simplemente podría ser una muy buena idea… O no…

¿Quién lo podría saber?

---Días después (A la salida de la escuela)---

El típico grupo de tres jóvenes de quince años que ya cursan el primer año de instituto, cuidando de cuatro niños de ocho años, que van caminando y riendo delante de los mayores.

Bueno en sí, un pelilila y castaño claro van conversando muy animadamente, mientras un rubio toma la mano del de ojos verdes como preciosas esmeraldas y cejas curiosas…

Un niño bastante alto y algo tosco va con ensoñamiento viendo al peli cobalto que lo acompaña y le cuenta algunos chistes aptos para el menor.

Y al final, estando detrás de los demás, van dos jóvenes que llevan un paso lento y tranquilo, can algo de pena en su rostros sonrojados.

Caminando a la par, sonriéndose, platicando de su día y las tareas que deben hacer para el día siguiente.

Proponiéndose de paso estudiar juntos para los próximos exámenes…

Además de que esta tarde serán niñeros de los cuatro niños allí presentes, ya que harán sus deberes en la casa de los gemelos, así que provecharan para pasar todo el tiempo posible juntos y avanzar en su proyecto de ciencias.

Sin duda son de los más responsables en este grupo.

Sus sonrisas son tan adorables, en esos instantes en donde el amor adolecente se muestra como una única verdad…

La voz de Saga es música para los oídos de Aioros…

Y las palabras suaves del castaño son la paz misma para el peli azul…

Sus pasos son lentos pues desean permanecer todo el tiempo posible juntos, claro sin dejar de lado su responsabilidad de cuidar de los niños, que son muy importantes para ellos.

En cierta forma pareciera que se prepararan para cuando tuviera los propios…

Tantos temas de qué hablar, no solo va dirigida su atención a la escuela, sino… A pequeñas citas y propuestas que desean hacerse a futuro.

-Entonces… ¿Vamos a la playa la próxima semana?-

-Sí, sería divertido-

-¡¡¡GENIAL!!!- Claro que se emociona por tener esa futura salida con su amado novio –Le pediré permiso a tus tíos para poder ir- Sonriente alza sus brazos delante de su rostro -Y no te preocupes, a la hora que digan te llevare a tu casa- Rápidamente empieza a hacer los planes necesarios –Ya no puedo esperar para sacar mi permiso de conducir- Sonríe, con los ojos verdes oscuros como un bosque nocturno, admirando a los del peli azul que le dan gracia su actuar.

-Aunque puede que yo lo saque primero- Le da un pequeño toque con su dedo índice en la mejilla izquierda –Recuerda que soy unos meses mayor que tú-

Aquellas pequeñas muestras de afecto entre ellos hace que el castaño se sonrojo a mas no poder y se sonroja enternecido –Tienes razón. Y será muy divertido cuando podamos ir juntos- Alza sus manos –Sé que para mí fabuloso, inteligente, hermoso y asombroso novio nada es imposible- Los halagos nunca van a faltar entre los dos enamorados adolecentes.

Ja, ja, ja,- La da gracia escuchar aquello, con ese rostro tan dulce que le dedica, cubre delicadamente su boca con la mano derecha –Entonces, yo conduciré y tú serás mi guapo y elegante copiloto- La mirada de ensueño se fija en ese rostro Griego.

-Lo seré siempre… Toda la vida… Quiero estar a tu lado en todo lo que desees hacer- Le habla con el corazón en la mano, y un latir desbocado, mirando el rostro más hermoso de este mundo, que solo tiene un nombre para él –Saga… Te amo tanto… Que aunque seamos unos chiquillos aun, quiero decirte que deseo pasar toda mi vida a tu lado, siempre… Sin importa nada, te juro que no existirá ningún impedimento para que yo te amé y te cuide- Se detiene ante estas palabras, hablando con determinación para el peli azul.

Esto solo provoca que a un paso adelante, Saga se detenga, sorprendido, con el corazón acelerado, el rostro rojo, dejando que su mano izquierda se pose sobre su pecho, y la derecha a su lateral.

Había escucha muy bien, una pequeña promesa que su amado y adorable novio le jura permanecer a su lado para siempre…

¿Cómo de estar pensando en una salida a la playa y la conducción de autos, pasaron a una promesa de un amor genuino?

-Aioros… Que dulce eres…- No es capaz de desviar su marida aunque sienta pena, al contrario, desea ver el rostro de su novio, mientras se acerca al castaño, con un paso grácil y tímido. -¿De verdad deseas pasar tu vida entera a mi lado?- Le pregunta como si no conociera la respuesta.

-Claro que si- No duda ni un segundo en responder –Yo te amo con todo mi corazón, y quiero cuidar de ti siempre… Sin importa nada… Dedicare y entregare mi vida entera a procurar que tu estés a salvo, eso es lo único que deseo hacer por siempre…- Firme en su hablar, no evita que su rostro arda por las palabras atrevidas que dice, pero estando muy determinado en traspasar sus sentimientos a su amado.

-Aioros… Qué lindo eres… Yo también te amo tanto- No presta atención en lo más mínimo a su alrededor y eso es algo muy bueno, pues…

Entre su forma dulce y cursi de hablarse, dedicándose su amor puro y determinado, mirándose a los ojos con el latir al unísono, donde se proclaman la promesa que se hacen…

Sienten de repente como sus manos y dedos se entrelazan.

La mano derecha de Saga siendo tomada por la izquierda de Aioros…

Sorprendiéndose al mismo tiempo con solo ese tacto, que los hace sentir un pequeño estremecimiento, en donde dejan de mirarse a la cara y simplemente bajan sus ojos para darse cuenta que al fin tienen sus manos unidas.

Volviéndose la primera vez desde que son novios, pues no habían logrado hacerlo sin sentir que el otro pudiera negarse o temer algo…

Sus cuerpos rígidos, mirando como sus manos se sujetan, aunque realmente no les molesta, su instinto les ruega no alejarse.

Pero no tuvieron mucho que analizarlo, cuando escuchan algunas risitas, sonidos de ternura y algo de inexpresión por parte de los cinco allí presentes.

-¿Ven que no era algo muy difícil de hacer?-

-Es algo instintivo que tu mano busque entrelazarse con quien amas-

-Bah, siempre tan ridículos mi hermanito y su caídas locas-

-Que lindos se ven-

-Kanon, también quiero tomar tu mano-

Es curioso y muy divertido darse cuenta que sus preocupaciones individuales y miedos por sus reacciones corporales, son algo que sale de sus cabezas en ese instante en que simplemente lo hacen, en donde…

Muy seguramente, los hermanos de estos dos, hicieron de las suyas en el momento en que ambos estaban distraídos, provocaron que se tomaran de las manos sin que se dieran cuenta.

Pero, ¿Es necesario averiguarlo?

Al fin sin timidez, ni miedo de sudar o creer que el otro no lo desee… Se sonrojan con suma pena, sus manos se acomodan para sujetarse con mayor fuerza.

Mientras unas risitas salen de sus labios, y así de forma más cómoda, continuar el andar que tenían, mientras los otros cinco decidieron darles un poco de privacidad al seguir adelante, después se sus comentarios bien intencionados.

La mano derecha de Saga, siendo protegida por la de Aioros…

El castaño lleva ambas mochilas pues no permitirá que su amado peli azul se llegue a lastimar por esa fractura que ya tiene tiempo que se recuperó, pero no quiere arriesgarlo por ningún motivo.

Tal vez hablen de sus miedos por no hacer algo, que ahora sienten que no pueden vivir sin ello.

Pero eso será para después…

Ya que en este momento, la conversación de sus planes a futuro vuelve a tomar importancia, mientras que al caminar ambos los acerca aún más, para que puedan sentir que están y van a lado de la persona que más aman en este mundo y en el que seguirá.

Pronunciando palabras de amor inocente y juvenil…

Sueños y esperanzas que cumplirán, promesas que se hacen, por el hecho de que su amor seguirá creciendo.

Superando obstáculos para logra estar juntos, y aunque su vida romántica apenas inicie a lado de la única persona que juran amar por toda la eternidad…

Claro que hasta que sean adultos y su enorme cariño de un fruto que protegerán con sus vidas.

El primer obstáculo que los detenía por su timidez se ha roto, gracias a la asistencia de personas sumamente importante para ellos, que los quieren ver felices siempre…

Aioros y Saga de ahora en adelante, caminaran uno a lado del otro, sin volver a permitir que sus manos se alejen…

Caminaran tomados de ellas, mientras sus conversaciones y risas se escuchan tan animadas, disfrutando de la compañía de su ser amado.

Ese es el significado de su adorable y poderoso amor.

Chapter 3: Capitulo 3 (Under The Rain)

Chapter Text

El sonido de la lluvia que va cayendo ferozmente, gracias a la gran tornamenta que está presente en la ciudad.

Ha hecho de las suyas, pues las calles están sumamente mojadas, la gente va con paraguas, los autos se conducen con más cuidado para no ocasionar un accidente.

El cómo se escucha caer la lluvia por los techos y las alcantarillas… Es una sonata de desastres y dolor continuo combinado con el clima ya antes presente.

Sin duda será una noche mucho más fría de lo habitual.

Se nota por el vapor que las personas dejan salir al momento de caminar, hablar, todo llevándose a cabo bajo la lluvia en donde usan paraguas, se refiguran en un techo o en un edificio.

Sin embargo, no todos están actuando de esta forma…

Puede verse que las personas alrededor están viviendo en su propia burbuja de paz y tranquilidad o fingiendo que nada malo está pasando en sus vidas.

Pero… Una persona va corriendo a toda la velocidad que sus piernas le permiten, mientras derrama incontables lágrimas…

Mordiéndose el labio inferior, sin importarle que la lluvia esté empapándolo por completo, que su cabello se pegue a su espalda…

Realmente nada le importa ahora, solo huir del terrible dolor que su corazón tiene…

Su respiración agitada, el aliente que se presenta como vapor por el frío en el exterior y el calor en su interior.

Algo debe estar quebrando su alma para que no le importe cruzar las calles sin siquiera fijarse.

Solo desea alejarse lo antes posibles de alguien que lo acaba de traicionar…

La maldita imagen, de aquella persona que había jurado amarlo, que le entregó una promesa en forma de anillo en donde le juro que estarían eternamente juntos…

Le destruyo su ilusión cuando lo vio besar a otra persona…

Su mente lo tortura a cada paso que da…

En donde ideas llegan para asaltar su corazón y aumentar su dolor.

“-No soy suficiente-“

“-Jamás podré darle lo que desea… No como ella-“

“-Pero… ¿Por qué engañarme de esta forma?-“

“-Lo único que hice… Fue… Amar a Aioros… A un Alfa que no podría corresponderme porque…-“

Su andar bajo la lluvia se ve interrumpido, cuando más hundido estaba en sus pensamientos, al cruzar las calles corriendo sin importa haber empujado a algunos, o casi chocar con objetos… Solo quiere escapar de todo.

-¡¡¡SAGA!!! ¡¡¡POR FAVOR DETENTE!!!-

Escucha aquella voz, sintiendo como resuena tan cerca de él…

Simplemente no quiere verlo, ni escucharlo, desea alejarse tanto como pueda, sin importarle su propia seguridad…

Y es allí… Que su resistencia de Alfa se manifiesta, para recorrer grandes distancias aún con el corazón completamente roto, y las incontables lágrimas que se desprenden de sus largas pestañas.

No va a ceder ante ese castaño que le grita, y pide que se detenga.

Simplemente no lo hará.

Sin embargo el ir corriendo a una velocidad que es normal para un Alfa desesperado, provoca que no se de cuenta que sus pies lo conducen justamente a una calle de donde un auto sale a gran velocidad…

Solo divisando los faros del auto en su flanco derecho, pero sus Viridian ojos poco lo toman en cuenta, pensando que podría cruzar antes de que lo impacte…

-¡¡¡SAGA, CUIDADO!!!-

El potente grito a sus espaldas es lo que escucha antes del rechinar de las ruedas frenando, y un fuerte empujón que lo hace caer al suelo.

Pero… Lejos de sentirse herido, con cortadas o un fuerte golpe en algún aparte de su cuerpo… Solo encuentra que su ser es abrazado con suma fuerza por alguien…

Justo por aquel hombre del que huía, para no tener que enfrentar la realidad que observó.

-¡¡¡MALDITOS IDIOTAS!!! ¡¡¡FÍJENSE POR DONDE VAN!!!-

Escuchar el reclamo del conductor, mientras se aleja aquel auto… E intenta incorporarse, dándose cuenta que estuvo a centímetros de ser impactado.

Observa como los transeúntes a su alrededor se detienen a verlos…

Y rápidamente puede sentir como la persona que lo hizo caer, se queja levente de dolor.

-Saga… Ay… ¿Estas bien?- La voz que deseaba olvidar, le pregunta por su bienestar mientras puede ver que fue él quien cayó al suelo para ser su amortiguador, y así caer entre sus brazos y pecho.

Reacciona para volver a huir, pero… Su cuerpo es detenido por los brazos del castaño, quién le impide alejarse de él.

Su rostro enfadado, su furia que se escapa en su rostro, no se va a contener por tenerlo de frente... Las incontables lágrimas siguen saliendo al igual que el enojo…

Se zafa con ferocidad del agarre en uno de sus brazos, pero del otro no es aún posible…

-¡¡¡SUÉLTAME!!! ¡¡¡DÉJAME EN PAZ, AIOROS!!!- Le reclama, para desviar su mirada, temblando no por frío, sino de coraje, mientras está de pie, levemente inclinado por el fuerte agarre.

-No…- Se incorpora igual de aquella banqueta… Su brazo con el que se apoya presenta manchones de sangre por una cortada que se provocó al caer, pero poco importa es rasgadura en su traje y piel.

-Déjame explicarte…- Su rostro de súplica se presenta, mientras sus cabellos castaños empapados se pegan a su frente y laterales del rostro, admirando como el Alfa que ama esta hecho un desastre.

Pero, debe reconocer que aunque ambos tengan la misma condición, Saga es más ágil… Pero con brusquedad logra zafarse de ese agarre que infringen sobre él.

Su reacción debe ser sumamente rápido, sino… Volverá a huir su amado…

No puede permitir que Saga se vaya de su lado, no de nuevo…

No lo va a dejar que se vaya por un error que no pidió.

-¡¡¡NO QUIERO ESCUCHARTE!!!- Su grito es potente, está sumamente dolido y desesperado, sintiendo que su sangre hierve, mientras puede notar que el Alfa contrario lo mira detenidamente, con una súplica en sus ojos.

-Por favor. Saga… Debes entender que lo que vistes- Su voz sale de inmediato para actuar, para decir algo o hacer lo que sea… Mientras se posiciona de frente por su peli azul que desea irse… Incluso queriendo volver a tomar su brazo, sin ningún éxito por la manera en que el contrario se aleja para mantener su distancia.

-¡¡¡¿QUÉ ME VAS A DECIR?!!!- Le cuestiona, dándole igual que aquellos transeúntes que se detienen a ver y escuchar, y aquellos preocupados… Mejor se iban al ver que se trata de temas románticos y engaño -¡¡¡¿QUÉ VI MAL?!!! ¡¡¡¿QUÉ NO ESTABAS REALMENTE BESANDO A HILDA?!!! ¡¡¡¿QUÉ FUE TU HERMANO AIORIA?!!! ¡¡¡¿O QUE ME VAS A DECIR?!!!- Los reclamos de inmediato salen, entre lágrimas que con la lluvia se van mezclando, agregando la furia inmensa en sus ojos, el ceño fruncido, los puños apretados y ese temblor que no se va de su cuerpo.

Le duele con tan solo recordarlo, pensarlo, el ver en sus memorias como aquel hombre… Besaba a esa mujer de hermosa figura, seductora y atractiva presencia, que podía tener a cualquiera a sus pies, y al aparecer Aioros no era la excepción.

Aunque tuvieran una promesa.

Es obvio escuchar esas palabras, pues… Si estuviera en su misma posición, también reclamaría ese acto de traición… Con la diferencia que si ese sujeto que fue por mucho tiempo una piedra en sus zapatos, alguien que quería robar la atención de su Saga… Si se hubiera atrevido a besarlo, se habría ido contra él para golpearlo…

Pero igual, Aioros no va a permitir que duden de su amor por Saga, ni siquiera que el mismo peli azul lo haga.

Desesperado, echa para atrás su propio cabello, para que ya no le moleste en el rostro y con esos ojos verde oscuros admire a la persona que más ama en este mundo.

-¡¡¡CARO QUE VISTE MAL, SAGA!!!- Su desesperación lo ha orillado a gritar con todas sus fuerzas aquellas palabras, y dar una explicación… Sin importar que se escuche a los cuatro vientos.

De nuevo el instinto de sujetar el antebrazo del peli azul se presenta.

Para que se detenga y no se vaya, sin importar que esté rápidamente se intente alejar.

-¡¡¡YO NO LA BESE!!! ¡¡¡ELLA ME BESO!!!- Intenta razonar con Saga… Mientras se atreve a sujetarle el otro brazo y acercarlo a él.

Para qué lo vea y entienda que no le miente… Ya que jamás lo podría hacer.

Pero… Aunque su preocupación sea enorme, el solo mirar ese rostro sonrojado por la lluvia, y las lágrimas cayendo, que el castaño distingue muy bien en su amado, al igual que el labio tembloroso, la mandíbula tensa y el ceño fruncido, que le revelan que Saga… No lo escucha…

Aunque diga la verdad.

-Claro que la escogería a ella por sobre mi…- Su voz se quiebra tan desesperadamente, mientras respira agitadamente, elevando su pecho incontables veces, tragando saliva… Con el dolor en su corazón tan presente en su ser -Soy un Alfa… Al igual que tú… Que jamás te podrá dar hijos…-

Una de las inseguridades del de ojos Viridian…

Se enamoró de un Alfa, de su mejor amigo… Quien siempre había estado a su lado, aún en sus peores momentos y en los mejores…

Ambos crecieron juntos por pertenecer a familias importantes económicamente hablando… Los estudios fueron similares, y sus destinos no se separaron aun así…

Pensaban que podrían tener una alianza familiar por la enorme de amistad de ambos jóvenes, pero… Eso no sería así por siempre…

Por qué el amor empezó a surgir en ellos y aunque el peli azul dudaba que tendría suerte, pero el castaño jamás lo hizo…

Pues se confesó aquella vez, y le juro amor eterno aunque ambos pertenezcan a la punta de la jerarquía social… Por lo tanto un heredero de ambos es un hecho de muy bajas posibilidades.

Claro que existían muchos que negaban que su amor tuviera prosperidad… Por sus condiciones.

Sin embrago ambos habían logrado hacerles frente a sus familias, algunos amigos y pretendientes que los desean alejar por cualquier método…

Creyó que nada los podría alejar, pero…

Esa mujer no se había dado por vencida aún…

-¡¡¡¿QUÉ?!!! ¡¡¡¿CÓMO PUEDES PENSAR ESO?!!!- Así como el beso destrozó el corazón del de ojos Viridian, esas palabras quebraban el del castaño.

-¡¡¡ES LA VERDAD!!! ¡¡¡NO IMPORTA CUÁNTO TE AME, NO IMPORTA CUÁNTO LUCHEMOS…!!! ¡¡¡LLEGARÁ ALGUIEN MEJOR QUE YO Y TE ALEJARA DE MI LADO Y NO QUIERO ESO!!!- Su desesperación combinada con el dolor… Es demasiado fuerte… Sus fuerzas se destruyen, al dejar de infringir presión para que el otro no se aleje.

No permitirá que de nuevo esas inseguridades dañen al amor de su vida, no dejara que pase.

-¡¡¡SAGA, PARA DE PENSAR ESO DE TI!!! ¡¡¡TU ERES LO ÚNICO VALIOSO E IMPORTANTE QUE TENGO, QUE JAMÁS CAMBIARÍA POR NADIE MÁS!!!- Acercándose al peli azul, mientras sus ojos igual se cristalizan, queriendo que su amado lo escuche de verdad -¡¡¡YO JAMÁS TE ENGAÑARÍA!!! ¡¡¡JAMÁS ME ATREVERÍA A TRAICIONAR A MI CORAZÓN!!!- Le confiesa el sentir de su amor, pero no deja de hablar, solo toma aire para seguir su declaración con seguridad y plenitud -¡¡¡HILDA ME BESO!!! ¡¡¡EN EL MOMENTO EN QUE TÚ NOS VISTE, ELLA SE ATREVIÓ ENTRAR EN MI OFICINA Y YO LE PEDÍ QUE SE FUERA, PERO FUE MÁS ESCURRIDIZA!!!-

Mirar a los ojos a Saga, significa que claramente no le está mintiendo…

El de mirada Viridian, sabe que Aioros jamás podría mentirle a la cara de forma tan descarada…

Su Aioros simplemente sería incapaz de hacerlo…

-¡¡¡SE ACERCÓ, ME ACORRALO Y BESO!!! ¡¡¡YO LA ALEJE DE INMEDIATO… PERO BASTARON SOLO UNOS MICROSEGUNDOS PARA QUE NOS VIERAS Y TE FUERAS!!!- Le la su verdad, mientras su ceño es de angustia, ya que quiere ser escuchado por completo, y sus lágrimas recorren sus rojizas mejillas -Yo no dude ni un solo segundo para ir detrás de ti… Sin importar que este lloviendo, nevando o que incluso un huracán se presente, iría hasta el fin del mundo solo para buscarte y no permitir que pienses que te he traicionado- Muestra sus dientes en desesperación se muestran –¡¡¡PORQUE JAMÁS SERIA CAPAZ DE HACER ALGO COMO ESO!!!-

Escucha esas palabras, siente en su corazón una enorme alegría, pero igual un miedo que no se aleja, la posibilidad de que Aioros algún día lo deje, por no lograr cumplir el sueño de formar una familia con él…

No lo puede soportar, ver aquella escena solo le produce dolor inmenso.

Sin embargo, quiere confiar en que esa verdad… Por que su corazón le grita que le crea, y su mente igual le dicta que está siendo sincero.

-Aioros… ¿De verdad me amas?- Le pregunta, mientras sus ante brazos son sujetados, y su respiración se va controlando de a poco, aun con el dolor impreso en su rostro.

Los anhelos del agitado castaño se manifiestan, mientras escucha aquella pregunta y no puede evitar responder de inmediato ante esa duda.

-¡¡¡CLARO QUE TE AMO!!! ¡¡¡TE AMO MÁS QUE MI PROPIA VIDA, QUE MI PROPIA CORDURA, QUE A MI PROPIO CORAZÓN!!! ¡¡¡PORQUE ES TUYO Y TÚ SOLO PUEDES CUIDARLO!!! ¡¡¡NADIE MÁS CAMBIARÍA ESO, NI OCUPARÁ EL LUGAR QUE ES TUYO EN MI VIDA!!!- Le aclara, para rápidamente darle un abrazo, en donde lo estrecha contra su pecho y lo sujeta con ferocidad aferrándose a sus prendidas empapadas.

Los ojos Viridian se abren de par en par, mientras siente como su espalda y cintura son rodeados por los fuertes brazos del castaño…

Su pecho esta tibio, aunque la fría lluvia recorre por completo su ser… Tiembla ante esta revelación, y derrama aún más lágrimas.

-También te amo… Por eso… Me dolió verte con ella… Temía creer que la amabas… Y yo… No podía soportar que me vieras con burla y me lo digieras… Me hubiera muerto en ese momento…- Le confiesa esto, mientras sujeta la espalda del contrario, contestando ese firme abrazo.

-¡¡¡YO MORIRÍA ANTES DE VERTE LASTIMADO, YO JAMÁS DEJARÉ DE AMARTE, MI CORAZÓN ES SOLO TUYO!!! Y no me importa si nunca tenemos hijos… Si te tengo a mi lado nada me faltara- También deja que sus gotas cálidas y saladas de sus ojos caigan, confundiéndose con la lluvia, mientras su ser captura por completo a ese peli azul

Sin embargo, un último movimiento brusco se presenta… En donde Saga se separa, para contemplar los ojos verdes oscuros de su amado por un segundo, antes de besarlo… Depositar en esos labios un beso que sabe a sal y lluvia, a dolor y amor… A miedo y tranquilidad…

Tantas emociones mezcladas, por el terror de que un malentendido fuera realidad.

Aioros claro que corresponde aquel tacto labial… Dándoles igual que estén en medio de la banqueta, con transeúntes circulando, y escuchado su discusión que pareciera que se ha arreglado por completo.

En donde sus corazones se han calman por qué están con la persona que más aman en este mundo.

Correr bajo la lluvia con el corazón roto, sin fijarse en el camino que ha tomado puede ser sumamente peligroso.

Igual correr bajo la lluvia, buscando explicar algo que no significa lo que es, también es una muestra enorme de amor en varias ocasiones.

Saga no quiere perder el amor del Alfa que lo enamoro, y que siempre anhelara permanecer a su lado.

Y Aioros, no permitirá que su amado Alfa se aleje de él, desea protegerlo, cuidarlo, y amarlo por siempre.

No importa si un ejército se opone a su amor e intentan hacer alguna maldad para separarlos.

Jamás traicionaran a su amado, nunca permitirán que nadie les destruya su amor, su deseo y anhelo...

Pues lucharán mil veces y una más para lograr ser felices, ya que desde luego existe la confianza, amor y respeto entre ambos, y gracias a todos esos valores se puede triunfar en el sendero del amor.

Chapter 4: Capitulo 4 (Indirect Kiss)

Chapter Text

-¿Acaso eso no es lo mas romántico que puede existir?-

-Yo creo que es algo muy antihigiénico-

-Ay, no seas así Shaina… Es algo muy bonito…- Se queda un momento pensativa -Aunque si… Puede que tengas razón con que es antihigiénico, pero… Sí sabes donde ha estado esa persona y confías, no creo que exista mucho problema ¿No?-

-Creo que eres demasiado sentimental, Marin- Contesta la joven con molestia en su voz.

-Bueno, el hecho de dar un beso a esa persona que amas de una forma que no se de cuenta, es tierno- Esa voz de ensoñamiento inunda los oídos de la contraria.

-Dices que es un “Beso” pero, solo es posar tus labios en algo que esa persona toco antes con su boca- Cruza los brazos bastante malhumorada delante de su pecho -No tiene nada de tierno y vuelvo a decir que es completamente asqueroso y sucio-

-Ay, pero si lo haces…. Por ejemplo…- Rapdiamente se pone a pensar en alguna posibilidad -Si esa persona besa algo como un anillo, un peluche, y después le dad das un beso a ese objeto, sería igual como darle un besito Indirecto- Así como dio esos ejemplos, piensa en más de forma inmediata -O si bebes del mismo vaso… Estarás recibiendo un beso de quien amas y el de ti- Da una mayor explicación a este punto, con una cierta ilusión en su mirada.

Gira sus ojos aquella peli verde, con sobras de ojos y delineador llamativo, quién solo niega con la cabeza, frunciendo el ceño -Es realmente estúpida esa idea- Bufa enfadada -Ya deja de leer esas revistas raras y leyendas absurdas, o terminaras asustando a quien la persona que te gusta- Le refuta de inmediato, mientras, ignora a su amiga y compañera de clases, para preferir leer uno de sus libros de texto.

Frunce ligeramente el ceño, mientras hace un pequeño puchero -Ay, Shaina, no eres para nada divertida-

A ambas jovencitas, que se les nota un lazo de amistad fuerte, aunque las dos sean tan contrarias y de actitudes muy diferentes entre sí… Siempre se les vera conversando y divirtiéndose juntas, aunque una exprese más su sentir, y la otra sea un tanto reservada como seria.

Platicando amenamente en el aula de clases, mientras esperan a la siguiente profesora… Están tan sumergidas en su conversación que no se dieron cuenta que alguien prestaba suma atención a su conversación. Aunque sea una de las personas que más está en contra de ser un espía de temas privados.

Claramente sus intenciones no lo justifican, pero… Le comenzó a intrigar mucho más el tema, ya que… Desearía poder tener algo muy especial con la persona que le gusta.

Como querría abrazarlo de una forma no amistosa.

Como desearía poder decirle sus sentimientos.

Pidiendo y rogando ser correspondido…

Poder plantarle miles de besos en las mejillas, nariz, frente y sobre todo… En esa boca…

Esos labios de un tono rosa pálido, un poco gruesos y muy apetecibles…

Ha soñado con ellos y fantaseado tanto que su cara termina roja y sus labios tienen un hormigueo que lo hacen desesperarse tanto.

Sin embargo, el poder decirle abiertamente sus sentimientos, aun es algo que no se lo puede permitir su cobarde corazón.

Laza un discreto suspiro, mientras ve su escritorio, en donde un cuaderno de matemáticas se encuentra, como algunos lápices y borradores…

Y se da cuenta de lo inevitable… Que por estar escuchando y pensando en la idea de un beso indirecto…

Inconscientemente comenzó a pensar en ese alguien especial, de ojos Viridian, voz grave y agradable para él, con ese cabello azulado, largo y sedoso que le gustaría acariciar siempre…

Posee el nombre más hermoso y sonoro que puede existir para él, y que ha estado escribiendo en toda su hoja cuadriculada.

-Saga…- Murmura aquel nombre, es su completo delirio que le sucede todos los días.

Es una fortuna que no estén en el mismo salón, pero… También una desgracia a la vez…

Pues, quisiera verlo todos los días a cada segundo, si bien… Se reúnen a almorzar juntos, como regresar igual a sus casas, claro que este regreso está compuesto por cuatro o hasta seis personas a esa hora, por los hermanos menores de ambos y compañía…

Eso no quita que ese peli azul prefiere reír a la par del castaño de curiosa cinta roja que siempre lleva en la frente, combinando con su uniforme de saco rojo, agregándole a la vez una linda sonrisa para ese joven Doncel que le roba el alma y aliento.

No puede evitar imaginarse… El poder darle un beso a ese ser tan hermoso y dulce…

Es cómo si pudiera imaginarse ese rostro delante de él, poder ver esos ojos Viridian que se entrecierran, tan brillantes y esos labios acercándose para poder besarse al fin…

Y así él… Poder tomar entre sus brazos ese delicado y precioso cuerpo… Para abrazarlo, acercarlo o más que pueda a él y jamás soltarlo por ninguna circunstancia…

Su rostro en la realidad se sonroja, la mirada perdida al frente, pensando en esa fantasía romántica y a la vez en miles de escenarios posibles.

-¿A que sabrán sus labios? ¿Le gustaría besarme? ¿Lo haría bien? ¿Me odiaría si llegara a hacerlo sin previo aviso?- La última pregunta lo saca de golpe de sus pensamientos, provocando que toque de nuevo la realidad, plasmando una boba cara de enamorado, para dejar ver una de tristeza y angustia total.

Sus manos que sostienen su rostro bajan, para dejarlas reposar en su escritorio, y lanzar de nuevo un suspiro melancólico -De seguro Saga, jamás va a sentir algo por mi… Somos amigos desde que tengo memoria y… No creo… Que… Él guste de mi, ni siquiera debería ilusionarme con esto ¿Cierto?- Se pregunta para si mismo, mientras sus ojos verdes oscuros se entristecen, casi cristalizados por pensar en una  cruda y cruel realidad que cree más factible.

Ha pensado que sus sentimientos no alcanzarán al peli azul nunca, que su relación jamás avanzará… Que sólo serán amigos, y así será por siempre, que no debería ilusionarse.

Cuando cree no haber visto señales de que Saga esté interesado en él…

Cómo si no viera los ligeros sonrojos en ese Doncel, o los nervios que se revelan cuando se acerca y le cuenta algún secreto al oído… Al igual que los celos que se le dejan ver al peli azul en el momento que alguien se le acerca a Aioros.

Aunque tenga de frente estos signos de amor, Aioros sí que no se da cuenta de esas pequeñas pero importantes acciones, pues solo piensa en que no alcanzará a su amado jamás.

Sin embargo en este momento y gracias a sus compañeras, ahora mismo tiene una nueva y aparentemente muy buena idea… Que sin duda va a poner en marcha en cuanto tenga oportunidad…

Al menos de esa forma piensa que tendrá una muy pequeña oportunidad de obtener un beso de su amado Saga, aunque sea indirecto.

Esto al menos le va a da un poco de ilusión al castaño, provocando que recupere su sonrisa levemente, al igual que un sonrojo en las mejillas mientras sale por completo de sus pensamientos, para comenzar a concentrarse en las indicaciones de la profesora que llega para comenzar la clase

---Hora Del Almuerzo---

-Le dije a Kanon, que no fuera a ese lugar con Death- Guarda silencio, mientras se pone serio, y le da un bocado a su sándwich de pollo, para masticar rápido y reanudar la conversación lo antes posible –Esos conciertos raros, pueden ser tan peligrosos y más cuando se terminan empujando y golpeando entre sí...- Niega con la cabeza, sumamente enfadado -Terminó con el cabello, cara y ropas llenos de pintura fluorescente y nuestros tíos…- Lanza un suspiro, tapándose la frente y parte de sus ojos -A los pobres casi les da un infarto a verlo con la pintura roja, que parecía sangre, creyeron que algo malo le había pasado- Descubre sus ojos para dejar ver su molestia.

-¿Se asustaron tanto?- Quién está de frente sentado al Peli azul en ese comedor circular, continua comiendo una especie de croquetas de carne con queso, solo mira y calla, ya que solo con escuchar a ese Doncel lo inunda de felicidad.

-Demasiado…- Cierra sus ojos, mientras se da cuenta que ha terminado su almuerzo por completo -El tío Asmita lo reviso de inmediato, pensando que se había cortado, en ese momento confeso su escape, ya que no le gusto verlos así de angustiados…- Suspira -Debería darle vergüenza a ver hecho eso, salir de la casa a escondidas- Deja su mano izquierda sobre aquella mesa, mientras levanta el cabello que le cae en la cara con la derecha, mientras denota molestia absoluta en su rostro.

-Tranquilo, Saga… Sabemos que Kanon es así de ocurrente- Intenta relajarlo y darle ánimos, pues conoce la historia familiar de ambos gemelos, y piensa que es mejor intentar calmarse ante estos temas.

-Si, pero…- Su rostro se pone bastante serio, casi temeroso por lo que cruza por su mente -No quiero que seamos una molestia para ellos… No me gustaría que fuéramos tan desesperantes… Que terminen odiándonos…- Las ideas se cuelan por todos sus pensamientos atrayendo miles de cosas negativas referente a su vida y relación familiar anterior. Dejando ver la angustia que siente, y aunque ha trabajado en ella, aún es demasiado pronto para que su ser lo asimile por completo.

-Saga- Sin pensarlo lo llama y toma la mano del contraído que descansa sobre la mesa.

La voz suave que le regala, la mirada cálida y amorosa que le dedica, es suficiente para llamarle la atención al peli azul.

El cual apenas siente ese tacto en su mano izquierda, se estremece por completo, su corazón late al ver que Aioros lo tiene capturado…

Sus pupilas se dilatan y el sonrojo en las mejillas pálidas aparece, apretando de inmediato los labios, bajando la mirada… No sólo por lo que ese tacto le provoca si no por sus miedos generacionales.

-Tus tíos, han sido unas muy buenas personas, muy amables, y bondadosas que los quieren a ambos, les tienen mucha paciencia y creo que siempre la tendrán para ustedes…- Habla con suma ternura, pues desea trasmitirle calma al que ahora mismo está muy angustiado.

Sin embargo, esto no es tan posible, pues Saga, habla desde su preocupación.

-Eso es lo que me da miedo, que les colmemos la paciencia que… Kanon por actuar tan irresponsablemente o yo no ser capaz de cuidarlo bien… Nuestros tíos, crean que somos unos problemáticos incorregibles, y se decepcionen de nosotros… O…- Su ceño se frunce de angustia, su dolor empieza a manifestarse, ya que… El recuerdo de su infancia y parte de su adolescencia es demasiado aún para la edad que tiene -Ya no nos quieran…-

La única persona con la que había podido hablar de este temor… No era con su gemelo… Sino, con el castaño que lo ha sabido escuchar, acompañar y ayudar en todo…

Jamás olvidara como sin tener el deber, ni obligación, lo fue a ver todos los días cuando estuvo hospitalizado, lo supo acompañar aunque fuera en silencio cuando lloraba su dolor y miedo, también es quien escuchó sus primeras alegrías…

Saga, conoce el puro y bondadosos corazón que posee Aioros, el cómo sin importar nada, ha estado a su lado por tanto tiempo y jamás le ha pedido nada a cambio…

Sabe que es protector, cariñoso, amigable, atractivo, guapo, elegante… Sí, la mente del Peli azul dibuja el rostro de ese castaño, con solo tener esos microsegundos de ilusión y recuerdos…

Su corazón late por la cercanía, sus nervios surgen, y se desbordan como una fuente, pero… Es incapaz de tomar el valor necesario para decirle lo que le provoca.

Por los primos años en que se conocieron, creía que no debía pensar en cosas así… Pues tenía otros peores problemas que solucionar.

Sin embargo… Ahora que ya no debe preocuparse por que ese sujeto los golpe, que el corazón de su hermanito ya no este fallando y sobre exigiéndose, además que ahora sabe que tiene a personas que los cuiden a ambos de forma correcta…

Se ha abierto un poco a poder experimentar el amor que ha llevado guardado desde hace años… Y que hace poco, cuando al fin se comenzó a sentir seguro, lo ha dejado ver, pero sin decir nada al dueño de su corazón.

-Saga… Tus tíos jamás los dejaran de querer- Le habla calmadamente, sin dejar de sujetar aquella mano -Tan solo… Debes recordar y pensar en cómo lucharon para tener la custodia de ambos, el cómo en aquel juicio para mandar a ese…- Con solo tener que pronunciar el nombre de ese tipo que le hizo la vida imposible a su amado, le hace hervir de coraje de odio y coraje, pero se calma -Sujeto a la cárcel, y el desastre que provocó en donde… No sé sabe cómo logró meter un arma al juicio… Recuerda como los protegieron a ustedes, igual como si fueran sus propios hijos…- Le va narrando diferentes puntos en donde aquellos dos demostraron el inmenso amor que ya les tenían ene se entonces a los gemelos.

-El hecho de que no han parado de luchar por que Kanon tenga el trasplanté que necesita y que están dispuestos a pagarles los estudia que desean hacer, y que siempre están preocupados por ambos como lo están por Shaka a cualquier lugar que vayan- Sonríe ante el Doncel, para que entienda su punto de vista -Saga, creo que existen más que suficientes pruebas para que entiendas que tu familia te ama, los ama a ambos, y es lo único que debes tener en claro… Que tienes mucho amor a tu alrededor- Las mejillas del castaño se vuelven rojizas, dedicándole una sonrisa y viendo a los Viridian ojos que brillan con el mismo fulgor que el de una estrella.

Se sorprende por esas dulces palabras, enternecido por qué en efecto se da cuenta que sus tíos, esas personas que les brindaron una segunda oportunidad, han demostrado tanto amor y cariño por ambos gemelos, como si fueran sus hijos de sangre.

Lo sabe, pero es obvio que aun exista cierto miedo… Tal vez… Solo necesitaba a escucharlo de alguien externo…

O más bien… De alguien muy importante, y que siempre le va a creer pase lo que pase.

-¿De verdad, piensas eso?- Le pregunta con cierta timidez, haciendo un gesto de duda y curiosidad a la vez, dejando apreciar que sus mejillas y parte de sus orejas se han teñido de un color rosa, agregándole la presencia de una tímida sonrisa que se dibuja en sus labios.

-No lo pienso, lo sé- La confirma, asintiendo, sin dejar de tener aquella mano capturada.

Sin embargo, rápidamente el castaño se pone un poco serio, para volver abrir su boca con un tema muy importante -Y también creo que sería bueno, que les cuentes que tienes un trabajo de medio tiempo en secreto-

Esto si que saca por completo de su breve ensoñamiento al peli azul, el cual… Ante aquella revelación, baja su mirada avergonzado, y deja ver que tiene cierta angustia por este tema.

-Te dije que eso sería un secreto entre nosotros… No pueden saber que estoy trabajando- Niega con la cabeza, deja salir un suspiro, para cerrar sus ojos por un instante y abrirlos para  enfrentar al castaño -Me dijeron que por dinero no me preocupara, pero… Me da mucha vergüenza que gasten en nosotros, que quiero poder costear aunque sea algunas cosas o devolverles un poco de todo lo que han hecho…- Su tono triste y preocupado se proyecta en su voz, casi parecía que se fuera a quebrar en cualquier momento.

Cosa que desde luego Aioros nota, y entiende a la perfección.

-Sabes Saga…- La mano que sujeta la contraria del Doncel, por instinto acaricia su dorso, dedicándole una sonrisa, para que le preste atención -Cuando alguien te ama, te quiere y desea lo mejor para ti, jamás tendrás que darle nada a cambios… Por que… Los que amamos de corazón, de verdad… Solo deseamos que sean felices las personas que no queremos perder, que jamás podrías soportar ver tristes, y creo que ese es el caso de tus tíos, con ustedes y, también…- Su voz parece contenerse un poco, y más porque en un momento dio una alusión de habla de si mismo también. Lo cual provoca que el peli azul se fije más detenidamente en Aioros, dejando ver sorpresa e ilusión por lo que está tratando de comunicarle -Que… Yo… Sabes, que cuentas conmigo para todo y solo quiero… Que seas muy feliz, por eso… Yo… Quiero que siempre sonrisas- No sabe si esta tomando la iniciativa de declarase o está tan nervioso que deja salir lo primero que sale de su corazón.

Solo entiende que en este momento, está hablando con la verdad… Dejando parte de su amor expuesto ante la persona que ama con tanto fervor y fidelidad, que no le importa tener que esperar más tiempo… Le dará todo el espacio necesario para que algún día, tal vez se dé cuenta.

Ya que aún no es el momento adecuado para confesarse, si aún tiene recuerdos de esa horrible vida… No lo va a presionar de ninguna forma

Por su parte, el Doncel se estremece por completo al escuchar esas dulces palabras, el hecho de saber que Aioros desea verlo sonreír siempre… Explicándole que una persona que te ama, jamás te pedirá nada a cambio… Solo que seas feliz y vivas al máximo.

Algo que sin duda puede cumplir ahora, pero… Le es difícil por instantes creer que tenga al fin la suerte de tener una familia amorosa, buena y amable…

Tíos que fungen como padres, junto a su hermano y un primo menor, que sin ellos, y sin el castaño de enfrente jamás hubiera podido sonreír de verdad.

Su corazón sabe que esta en el lugar correcto, sus ojos no paran ahora de ver a esos bosques oscuros del contrario, aunque este nervioso, frunce ligeramente el ceño en señal de preocupación y aceptación… Dedicando una sonrisa y asintiendo a la vez.

Ninguno sabe que decir o hacer, solo verse a los ojos… Teniendo en sus mentes las palabras que uno dejó salir, y el otro escucho como un hermoso recordatorio que están dispuestos a todo por ser felices.

Una atmósfera dulce y adorable, en donde nada podría arruinarles el momento. Sí bien no se han podido confesar, si que Aioros se ha expresado enteramente en un confuso código…

Sin embargo pronto los nervios en el peli azul como la sorpresa de que aún siguen tomados de la mano, lo hace salir de su ensoñamiento, alarmándose un poco, pues al estar en la escuela, existe la posibilidad de ser regañados, además que si llegarán a continuar, su evidencia podría ser más que sólo los nervios y ese sonrojar en su rostro.

-Emh… Aioros…- Llama al castaño, para dedicar una tímida mirada a donde sus manos se conectan.

Claro que para el de ojos verdes oscuros, esto primero es algo sumamente romántico y hermoso, con tan solo apreciar esa Viridian mirada, que le dicen más que mil palabras.

¿Podría ser el momento adecuado?

Sin embargo pronto capta la indirecta del peli azul, al sentir como la mano de este se mueve levemente debajo de la de él.

-Ah, lo siento…- Algo exaltado, deja que su acción habla por sí sola, al liberar de golpe la delicada mano, desvía su mirada, para posar la mano derecha sobre su nuca con pena y nervios.

Escucha la disculpa, nota cómo que el comportamiento de ese joven que ama, es sumamente adorable, pero eso aún no le da el coraje decirle algo más allá de la amistad.

La atmosfera, sí bien dejo de ser por completo romántica conserva tintes de esta, al apreciar que ambos son obvios, pero ciegos a la vez.

-No te preocupes, sé que tiendes a ser muy cercano y amigable con todos, y eso no me incomoda…- Un poco de verdad y mentira, pues si bien le encanta estar tan cerca del castaño, aún no sabe cómo actuar ante este comportamiento inusual.

-Si… Verdad- Rápidamente reacciona su pensar que con esa afirmativa Saga podría pensar que es así con cualquier, y es lo que menos desea que pase -Pero, esto no lo hago a con todos, solo con… Los que quiero mucho- De nuevo sacando a relucir un poco de sus sentimientos… Sí que el pobre no puede controlar del todo su lengua -Digo… No los quiero mucho, bueno…- Cada intento por arreglar sus palabras suele ser peor -Bueno, si… Pero no es como que sea amor y si… Pero…-

Ante el Doncel de cabellera larga y azul, solo ladea a cabeza confundido, al igual que alza una ceja -Aioros, ¿Estas bien?- Verlo tan angustiado y temeroso, como torpe al hablar… No es algo ordinario en el castaño.

Reacciona al escuchar su nombre con ese grácil tono, y es allí donde recuerda lo que deseaba hacer por chismes que escucho…

Se supone que era lo que iba a hacer desde un inicio, pero se le fue completa la batuta.

-Si, estoy bien- Fórmula rápido un pequeño plan en su mente, para iniciar con esa peculiar idea -Saga, ¿Te gustaría probar de mi jugo de arándanos?- Toma el recipiente donde contiene dicho líquido, el cual bebió anteriormente y se lo ofrece al contrario.

Desde luego Saga toma esto de raro, pero nota que es el intento del castaño por cambiar rápidamente de tema.

Al mirar aquel ofrecimiento, y con su completa confianza puesta Aioros, asiente y dedica una pequeña sonrisa.

-Claro, me encantan los arándanos- Su mano izquierda toma aquel recipiente y como auto reflejo con la derecha sujeta el suyo -Es un café helado que compre esta mañana, espero que te guste mi opción de bebida- Un pequeño chiste para aminorar el ambiente, y claro que para Aioros esto no puede ser mejor…

Tiene la bebida de Saga entre sus manos, en donde previamente tocó con sus labios y puede así también recibir un beso indirecto de él.

El peli azul sin ninguna sospechar que lo pueda poner en alerta, se dispone a beber aquel jugo de arándanos, con una buena cantidad de contenido, sus labios tocan el contenedor para beber, saboreándolo mientras lo pasa, sintiendo el dulce y ácido sabor de ese fruto.

Dejando al final una pequeña gota que se implanta en labio inferior, y limpia discretamente con su lengua, mientras deja una sonrisa en evidencia.

El castaño, con tan solo ver esto ya siente que está en el paraíso, ver algo así de adorable y sensual en su mejor amigo y amor secreto, lo hace fantasear con que de verdad pudiera probar los suaves y seductores labios del peli azul…

-Bueno, Aioros… Debo ir a buscar a mi hermano antes de que se acabe el descanso- Rápidamente se levanta, tomando la basura de su almuerzo, como el bote vacío del juego, para llevarlo consigo -Nos vemos a la salida, Aioros ¿Si?- Le dice esto dedicándole una pequeña sonrisa, mientras deja lo que ya no necesita en el boto destinado a desechos.

Mientras el castaño lo mira y asiente, mirando cómo se aleja y, dejando escapar un suspiro de amor absoluto…

Siente emoción con tan solo mirar el café helado que le dio Saga, y sin más titubeos desea probarlo para igual recibir un beso indirecto de su amado peli Azul.

Posa sus labios en la orilla de la botella, para ir bebiendo el contenido de a poco, que sí bien, ya queda un poco, tiene lo suficiente para dos últimos sorbos.

Si bien, Aioros no es partidario de la cafeína, le encanta el sólo pensar que algún día podrá probar esos labios sin miedo alguno, pero por mientras se conformará con un beso indirecto de su amado.

Mientras el peli azul va saliendo de la sección de cafetería externa, pensando y buscando con la mirada a su gemelo menor…

Se topa de frente con dos compañeras de Aioros que lucen bastante sorprendida y lo miran tanto a él como al castaño que quedó atrás, absorto en el sabor del café y la fantasía del beso.

-¿Les sucede algo?- Pregunta al notar como una pelirroja y una peliverde lo miran con diferentes expresiones…

Ternura en una y algo de desagrado en la otra.

-¿Acabas de compartir tu bebida con Aioros?- La de cabellera rojiza es quien pregunta, entusiasmada y con una enorme sonrisa en ella.

-Eh, ¿Sí? ¿Por qué?- Alza una ceja confundido por esta pregunta y sintiendo algo de molestia por la interrogación.

-Creo que compartir saliva de esa forma, es algo muy asqueroso- La contrario sigue dedicando un signo de desagrado y repulsión.

Simplemente el peli azul queda mucho más confundido por estas raras palabras que no comprende a que vienen.

-Shaina, no seas mala- Regaña a la otra para dejar ver algo ensoñamiento en su mirar y seguir sonriéndole al Doncel -Es muy lindo y tierno que se dieran un beso indirecto, no sabia que se gustaran tanto y a la vez fueran tan tímidos- Revela esto sin siquiera tomar en cuenta que en cuanto lo dijo…

El rostro del peli azul palideció primero y luego se tornó carmín, para abrir sus ojos de par en par, con la sorpresa plasmada, y quedando estático en su lugar -¡¡¡¿CÓMO QUE LE DI UN BESO INDIRECTO A AIOROS?!!!-

La duda crece en su ser, sin entender nada en absolutamente, sin embargo su rubor sube como el calor y la vergüenza por su cuerpo… A causa de que otros se den cuenta que tiene un enorme atracción y enamoramiento por Aioros, el cual quería mantener en secreto, pero ahora… Y gracias a su grito ya no podrá ser posible.

Chapter 5: Capitulo 5 (Coffe Shop)

Chapter Text

Gracias a esa cafetería, logré encontrar a quien realmente necesitaba.

No puedo decir que fue en las mejores condiciones, yo… En ese momento solo era una cáscara vacía, que no podía sonreír de verdad.

Seguí adelante solo porque sabía que era lo que debía hacer, pero… Tenía que cargar una terrible cruz, con tanta desesperación y angustia.

Productor de haber sido traicionado por quienes yo creí que jamás me harían algo como eso…

Había tenido una pareja, que creí que sería mi destinado, era feliz a su lado… Y pensé que también lo era conmigo, pero…

No fue así…                  

Lo supe, un día que regrese temprano a mi hogar, aquel que compartía con mi única familia en ese entonces.

Con mis propios ojos vi… Que se besaban, mi propio hermano, besaba a mi pareja de aquel entonces…

No lo podía creer, y aunque ellos lo intentarán negar, yo… No era ningún tonto…

Hui de ese lugar, con lágrimas en los ojos… A partir de ese día, hice muchas tonterías sin importarme mi propio bienestar…

Bebía tanto alcohol para olvidar todo, deje de dormir bien, no comía casi nada, apenas si podía mantener mi trabajo, y… Una parte de mi… Me decía que no podía dejar solo a mi hermano… Pues, aun estudiaba…

Sí, se que fui un idiota por regresar, y aunque… Me pidió disculpas, jurándome que jamás volviera a verlo, sin embargo sabía que seguía viéndolo, me dolía, pero… Si Shura y Aioria querían estar juntos, no iba a detenerlos pero tampoco verlos…

No quería demostrar que me hería su traición aunque falle miles de veces en ello.

Solo quería olvidar todo… No cometería ninguna estupidez, pero… Si bebía… Demasiado para mí propio bien…

Me daba igual todo, deseaba que mi mundo fuera otro, que volviera a ser como antes de ser traicionado por quien ame en ese entonces, y por mi hermanito.

Me lastimaba tanto, aunque… Lo ocultaba con un mal humor y sonrisas falsas…

Mi desesperación continuó por mucho tiempo…

Y no creí que existiera un final para ese caos, hasta… Que… Un día… En donde necesitaba un café muy cargado, sin pisca de azúcar, leche o cualquier otra cosa que lo endulzara, solo deseaba que fuera amargo, como mi vida hasta ese momento…

Pero en el momento en que lo pedí.

-Buenos días, bienvenido a la cafetería Atena, ¿Qué se le ofrece?-

-Un café americano, por favor-

En ese momento vi esos ojos Viridian, pero no sentí nada, solo respondí a esa sonrisa que me dedico como parte de su trabajo…

No esperaba nada, sin embargo… No se quedó callado ante mi aspecto.

-¿No es algo tarde para tomar un café tan cargado?- Pregunto con son de burla, mirándome tan atento, mientras sujetaba aquella pequeña libreta en sus manos para los pedidos.

Solo lo mire y alce una ceja, desde luego me molesto ese comentario tan fuera de lugar a mi parecer.

-¿Qué no se supone que el cliente siempre tiene la razón? ¿Qué te importa si tomo café a esta hora o no? Te voy a pagar por que me lo traigas, no por tus absurdas preguntas-

Si, conteste realmente mal, pero… No soportaba cuestionamientos, ni concejos, ni regaños, ya que pensaba que de nada serviría…

Pero dejos de que me respondiera mal o se ofendiera…

-Ja, ja, ja, realmente no me importa. Pero lo vi tan mal y hecho un desastre, que creí que con el café se podría morir- Sus palabras si que me hicieron alzar de nueva cuenta mi ceja y fijarme seriamente en él.

Confundido y de mal humor… Pero aun así, entendí que debía verme horrible para que cualquiera lo notará tan fácilmente, pero no me importo mucho.

-Bien, enseguida le traigo su pedido, señor- Se fue y solo me quedé mirándolo atentamente.

La primera vez que nos conocimos, fue como en esas películas que no siempre inician de forma agradable, sino lleno de momentos incómodos, desagradables y enojos…

Por qué uno está mal, y el otro lo anima a más no poder…

Sin embargo, agradezco tanto que eso no me impidiera seguir yendo a esa cafetería…

Algo me hacía querer ir de vez en cuando y tenía la fortuna de que ese mesero me atendiera siempre…

Su uniforme de camisa blanca, pantalones negros con unos cordones que van desde la cintura del pantalón pasando por los hombros y bajando por su espada, zapatos negros brillantes, al igual que una corbata para entonar e conjunto, levando puestos unos lentes, sin duda un elegante e increíble barista, que de a poco me hizo fijarme en él… De otra forma.

Y yo, bueno… Creo que aunque fuera en traje, seguía pareciendo un cadáver andante por mis malos hábitos adoptados

De a poco fui haciendo pequeños cambios en mis pedidos.

Lo que provoco que fuéramos elevando nuestra atención a temas más entretenidos…

-¿Cómo ha ido tu día?-

-¿Cuál es el especial del día?-

-Ya no luces tan mal-

-Probare esta bebida helada de galletas-

-Bien, algo dulce podría caerle mejor, que sólo un café amargo. Es muy delicioso, pero una gastritis segura le provocara-

Esos chistes que hacía… Me empezaban a parecer divertidos, que a veces me hacían sonreír y me di cuenta, que a pesar de que posee un semblante serio, elegante y soberbio, tiene una hermosa sonrisa y risa tan encantadora…

Creí que en uno de esos encuentros que teníamos en su trabajo, que podría… Tal vez… Decirle algo más.

-Me llamo Aioros- Me presente educadamente, al momento de agradecer el servicio de aquella bebida azucarada y helada

-Es un nombre bastante peculiar, pero no creo que sea tan adecuado para usted-

-¿Por qué lo dices?-

-Si mis recuerdos de la mitología Griega no me falla, tiene que ver con una isla donde habitaba el Dios del viento… Es una deformación de ese lugar, pero… Se que aquellos que poseen ese nombre, deben tener una actitud alegre, divertida, ocurrente, y de una sonrisa muy bella, sin embargo… Usted…-

Se que guardo silencio por que se dio cuenta que se estaba pasando de la raya, y sí que lo estaba haciendo…

Sin embargo entendía por qué lo decía.

-Soy tan amargado como el café americano, aun siendo Griego ¿Cierto?- Sonreí decaído, pero en cierta forma me reía de mis desgracias para este punto.

-Tú lo has dicho, Aioros- Me habló por primera vez de tú, y me agrado… -Me llamó Saga, y aunque no sé qué fue lo que te pasó… Te recomiendo que sonrías mas e intentes estar bien por ti, por que con ese malhumor y tristeza interna que no logras superar no podrás seguir adelante- Fue allí que soltó por primera vez un suspiro triste y su mirada se volvió por unos segundos como la mía, sin embargo solo me sonrió de nuevo y se fue.

Y allí, con ese instante en que mis ojos vieron directamente a los suyos…

Mi corazón latió con fuerza, mis mejillas se calentaron levemente, y creo que hasta esa bebida me supo mucho más deliciosa de lo que realmente era.

Paso mucho para que me diera cuenta, que esa vez… Lo que pasó en mi corazón en aquel momento, significaba que me había dejado cautivar por alguien que estaba conociendo apenas…

Un joven hombre de mi misma edad, de cabellos azules, atados en una coleta baja, tan guapo, tan atractivo, sus ojos tan preciosos… De a poco, y con la convivencia de ir de ves en cuanto, en algún punto se volvió diario…

Me fijaba más en su mirada, al principio me confundía si eran e un color turquesa, pero después descubrí el verdadero tono… Viridian.

Un color tan hermosos que en poco tiempo se volvió mi color favorito…

Temía por momentos, que inconscientemente lo estuviera usando como un vil reemplazo de alguien, que con el tiempo entendí que no merecía ninguna lágrima mía…

Me negaba a aceptar que me gustaba, empecé a quererlo y amarlo en algún punto…

Comenzamos a hablar de temas más personales…

Pero… Yo evitaba como él cosas que nos hirieran…

Hasta que un día, yo no pude ocultarle mi enorme dolor…

De costumbre fui a verlo, y él me dedico una sonrisa, se notaba lo que era evidente, pero no lo admitíamos.

Bebía cosas dulces, como algunos postres y otras que se podrían catalogar como “Saludables”

Pensaba que mi vida iba mejorando, pues… Incluso pensaba que la relación con Aioria… Se recuperaría, ya que me pedía disculpas a diario, y me juraba que ya ni veía a Shura…

Pero… Mientras miraba a ese hombre que estaba ayudándome a recuperar mi alegría…

Los vi entrar, tomados de la mano y tan alegres, como si ninguno recordará lo que significaba que estuviera juntos…

Lo de Shura aún dolía un poco, pero me efectuaba más que mi propia sangre siguiera traicionándome…

A una pareja la puedes conseguir donde sea, pero… Un hermano… A un hermano no…

¿Cómo podía seguir mintiéndome en la cara?

Sentía que debía irme, que no debía permitir que vieran, pero…

Antes de poder hacerlo… De llamar a cualquier mesero cercano, Saga me noto mal… Y fue de inmediato a ver que me ocurría, yo ocultaba mis lágrimas que caían y le decía que debía irme.

-Aioros… ¿Qué tienes? ¿Puedo ayudarte en algo?- Estaba preocupado, me miraba angustiado, que sin pedirme permiso me sujeto por la mano discretamente, suplicándome que confiara en él.

-No puedes hacer nada, nadie puede…- Baje mi mirada y aguantaba las ganas de llorar, pero las lágrimas caían por mis mejillas de forma traicionera…

Note como se asustaba y preocupaba mucho más por mí…

Yo estando de pie, él impidiéndome que me fuera, levantó mi mentón con su mano derecha y me obligó a verlo a los ojos…

Mi corazón dolía, pero también latía desenfrenado cuando lo tenía tan cerca y me dejaba presenciar su elegancia y galanes…

Me sonroje, y podía ver que él igual…

Su compasión reflejada en la mirada Viridian, como su angustia, no me quería soltar… Sujeto mi cintura y me pedía que le dijera todo.

-Confía en mí… Quiero ayudarte en todo lo que necesites, Aioros… Necesito que estés bien, por que tú… Me estás dando fuerza para ser valiente- No sabía en ese instante de dónde venían esas palabras, pero me hacían sentir tan bien… Que yo… Me atreví a alzar mi rostro y robarle un beso a sus labios que me tentaron tanto.

No entiendo como pude atreverme a hacerlo… A besar a alguien que consideraba un buen amigo, con quien intente olvidar mis penas y dolores, estando algo dolido, pero no merecía, ni quería seguir sufriendo una traición de hermanos.

Escuche la voz de Aioria… Y el asombro de ambos…

Yo simplemente me aparte de Saga, estando tan sonrojado y a la vez asombrado, no supe como acababa de besarlo.

Nuestro primer beso, no fue exactamente como lo imagine… Pero no me desagrado para nada, aunque fuera con el sabor amargo por la traición de otros.

Los mire y fruncí mi ceño, pero en vez de enojarme, estaba tan avergonzado, y Saga aún seguía asombrado por esto, pero no me apartó de su lado totalmente, aunque yo si quería huir por que estaba tan apenado por mis impulsos.

-¿Estas saliendo con él?- Quién fue mi hermano pregunto aquello.

-Yo…- No sabía que responder, y rápidamente Shura… Frunció el ceño, y aunque llevara a mi hermano sujetado por la cintura, pude ver que su mirada era de enfado total.

-¿Y quienes él?- Simplemente era alguien que no merecía siquiera la pena.

Quién me dejaba ir de a poco, noto en ese tono de voz algo que no le gustaba, y decidió que seguiría un juego que se volvió realidad.

Sujeto mi cintura con mayor fuerza, me atrajo y sonriendo triunfante, dijo lo siente tan orgulloso.

-Soy Saga Geminix, el novio de a Aioros. ¿Quiénes son ustedes?- Contesto con ese tono desafiante, y de burla que expresa cuando algo lo ha hecho enfadar, pero se resistió a rebajarse a los golpes.

Allí no supe qué decir, y las miradas de aquellos en quien más confíe eran de sorpresa y enojo.

¿Tan miserable deseaban que fuera?

Sabían muy bien que yo no tomaba en gracia su relación…

Y cuando tuve un momento a solas con Saga, le agradecí por eso… Y le pedí disculpas por el beso… Pero lejos de enojarse, decidió que debía devolverle su beso, y me robo uno a mí…

Fue tan lindo… Agradable… Me sentí de nuevo feliz y amado…

Claro que le conté mis penas en ese momento y llore en su hombro no tanto por Shura, sino porque mi propio hermanito me traicionará tan descaradamente…

Mis lágrimas la seco y me abrazo, mientras me ofreció que por esta noche, no volviera a mi casa, y que mejor me fuera a su departamento… Para calmarme…

No me quería dejarme solo…

Y allí, me contó el por qué su vida no era como la había planeado.

Sin duda nuestras familias y hermanos no han sido de lo mejor…

Su historia era de traición… Su propio hermano decidió unirse a aquellos que desean ver la empresa de la familia destruida y sacarle el mayor provecho posible, y él no pudo hacer nada, sin recursos, sin apoyo, sin nada…

Por esa razón trabajaba en esa cafetería y estudiaba por las noches… No podía dejarse vencer, aunque a veces pensaba que era lo mejor…

-La primera vez que te vi… Tu mirada era tan vacía y sin brillo como lo era la mía…-

-¿Eh?-

-Por eso, quise animarte, alegrarte y conocer tu genuina sonrisa… Si, debí parecer un loco, ya que… No te conocía, ni tu a mí, pero… Verte mal no podía permitirlo-

Me confeso un secreto que jamás creí posible…

Desde el primer momento él se fijó en mí… Y quiso hacerme reír, que sonreirá y animarme…

Y fusionó…

-Y después… Con cada día que te miraba y tu rostro lucía más tranquilo, no quería que de nuevo cayeras en el dolor… Y supe que perdí mi corazón porque, sin saberlo ya lo tenías entre tus manos y no quiero que me lo devuelvas-

Me miró aquella vez a los ojos, se acercó a mí…

-Si crees que es demasiado pronto… Detenme Aioros…-

Negué con la cabeza y rodeo su cuello, lo abrace.

-A mi también me gustas, Saga- Confesé mi amor y él a mi el suyo… De una forma que ninguno pensábamos que pudiera ser posible.

Nada romántico fue, solo dolor y traiciones que repara, tristezas que nos consumían y desesperación que sentimos por qué toda nuestra vida era complicada, pero…

Estando juntos, sentíamos que ese dolor disminuía y lo podíamos cargar ambos…

El mi dolor y yo el suyo… Compartirlo sería más llevadero.

Nos volvimos a besar… Y con eso sellamos que este amor, que surgió en un lugar tan común, pero a la vez mágico… Podía ser verdadero…

Con el pasar del tiempo… Terminé viviendo con él… Deje a Aioria y le dije que… Lo perdonaba, pero no podía volver a confiar en el.

-Hermano, por favor… Perdóname, pero… Yo amo a Shura no me abandones…- Me rogó, me pedía disculpas… Pero, me confesó que su amor surgió desde hacía tanto…

¿Cómo no me di cuenta?

También lo hice sufrir pero eso no justificara nunca sus traiciones y engaños.

-Aioria, te quedaras con esta casa, yo no la quiero… Sabes que tienes la pensión que nuestros padres dejaron para tus estudios… Y bueno se feliz, sí ese es tu deseo- Me dolía alejarme de mi hermano pero era lo ama sano que debía hacer.

Lo que a mí me funciono…

-¡¡¡NO QUIERO NADA DE ESO!!! ¡¡¡HERMANO, POR FAVOR…!!! ¡¡¡AIOROS NO PUEDO PERDERTE A TI TAMBIÉN!!!- Me sujeto de la mano y me pedía que no me fuera…

Me dolía hacerlo llorar, pero… También dolía recordar que en nuestra propia casa… Me estuvieran viendo la cara…

-Lo hiciste hace mucho… Por favor… Suéltame- Fue lo último que le dije, antes de salir con mis cosas de esa casa. Afuera me esperaba Saga, me abrazo pues dolía irme…. Pero todo era por mi bien.

Y así inicie un nuevo capítulo en mi vida… De la mano de Saga…

Su departamento… Se volvió un hogar para mí…

Empecé a sentirme cada día mejor, y si bien tenía mis días malos, con su sonrisa, besos y abrazos me sentía miles de veces mejor…

Igual yo, sabía que necesita hacer algo para ayudar a mi Saga… Y no dude ni un instante en hacerlo…

Hable con el abogado de la empresa en la que trabajo, le conté el asunto y me dio una esperanza…

-El caso es difícil, pero no imposible-

-¿Podría ayudarlo?-

-Por el niñero de mi hijo, claro que si-

El señor a Dohko, siempre ha sido alguien muy bueno.

Después de hablarle del caso y que Saga lo supiera…

Nos reunimos en el buffet de la familia Librix, y supimos mejor que hacer…

Buscamos papeles, hacemos tantos trámites por todos lados…

Sin embrago algo extraño me pidió el señor Dohko, me dijo que no podía presentarme con ellos en los momentos de comparecencia…

No entendíamos el porqué de eso, pero… Le hicimos caso.

Fue algo difícil, pero claro que lo iba a apoyar, como él lo hizo por mí y… Lo conseguimos…

Saga, recupero la mitad de su empresa, ya que no habían podido venderla sin su consentimiento, pero… No querían darle nada,

Y a regañadientes debieron hacer las cosas bien… Aunque su hermano Kanon, no cedería tan fácilmente…

Mi saga, le dijo que le compraría la mitad de la empresa que le correspondía, quería recuperar lo que sus padres hicieron con sacrificios…

Pero no lo acepto…

Se que era algo frustrante, pero… Estaba bien para él… Pues, al menos tendría el 50%, pero le daba preocupación lo que sucediera en el futuro…

Fue allí que el señor Dohko me dio la idea… De que yo podía comprar las acciones de Kanon, no sabía que yo era pareja de su hermano mayor, y como se sabe que el apellido Sagitix es algo sonado en esta sociedad, sería fácil…

Hice lo que tenía que hacer, para que Saga estuviera bien…

La compra fue un éxito y el traspaso se llevó a cabo, pero debía esperar cuatro meses para poder darle las acciones a Saga, no quería nada de su empresa, porque le correspondía solo a él…

Así que, esperaría hasta ese punto.

De a poco, la cafetería que nos unió por azares del destino… Era el lugar al que iba a almorzar y comer siempre… Así pasaba el tiempo con Saga, pues aún debía hacer algunas otras cosas antes de asumir por completo las responsabilidades de la empresa…

Claro que no dejaba de presumir a quien ahora ocupaba mi corazón, y lo sigue haciendo…

Algunas veces, mis compañeros del trabajo iban conmigo a disfrutar de la comida de aquella cafetería, como el café y sus bebidas deliciosas.

Además, no perdía oportunidad de presentar a mi novio, y todos encantados con él… Aunque hubo quienes pensaban que merecía alguien mucho mejor que un pobre barista, pero les calle la boca en algunas ocasiones con un buen puñetazo.

Sin contar, que de forma desagradable, Shura me busco y me pidió que siguiéramos juntos… Pero ahora yo… Siendo el amante y Aioria su novio… Quise matarlo en ese momento, solo le rompí la boca, y le dije que se alejara de mí…

Saga al enterarse, quiso darle su merecido pero se lo impedí, ya había acabado de hablar y le dije todo lo que sentía…

Quería olvidar todo el dolor que en mi existió antes… Y así fue.

Nuestra vida, no podía ser mejor…

Pero, Saga la hizo aún mejor…

Un día de descanso, pasamos el día entero a fuera y juntos, hicimos cosas divertidas, fuimos a sitios tan interesantes…

Comimos deliciosas cosas, reímos, lloramos de emoción, y nos asustados por aquella película de terror que ambos no disfrutamos del todo, pero quisimos intentar algo nuevo…

Y al final… Ya siendo de noche… Fuimos a la cafetería en donde trabaja, y no entendía el por qué…

Entramos… Aunque la puerta estaba cerrada… Pero la abrió con la llave del local…

Y al dejarme entrar primero me topé con el lugar iluminado por velas, adornos haciendo alusión a la fecha de San Valentín, con varias flores, laureles y lirios… Mis flores preferidas, sabía muy bien de donde provenían de la Florería de Afrodita, un muy buen amigo de Saga…

Una sola mesa, justo en la que nos conocemos, el adorno de flores de aves del paraíso, velas perfumadas de naranja, una deliciosa rebanada de ese pastel de arándanos que amo, una bebida helada de galleta y de… Adorno un anillo… Un anillo de color verde oscuro que me dejó por completo sin palabras, y más cuando Saga lo tomo, se arrodillo delante de mi… Tan guapo, tan genial y elegante se veía en ese momento.

-Aioros Sagitix, ¿Me harías el hombre más feliz de la vida, aceptando este anillo y mí propuesta?-

No sabía que decir, mis ojos se abriendo de par en par, mi mano izquierda era tomada con delicadeza, para ser besada.

-¿Te casaría conmigo? Juro que te haré inmensamente feliz, nunca permitiré que nadie te hiera o lastime, toda mi vida será tuya, como la tuya será mía, solo por favor… Acéptame como tu prometido y futuro esposo- Su rostro dejaba ver los enormes nervios que sentía, sus sonrojadas mejillas, sus ojos pidiendo una respuesta.

Sentía mi corazón latiendo a más no poder… Tenía deseos de llorar y lo hice, sonreí y… Asentí.

-¡¡¡SI!!! ¡¡¡SI, ACEPTO, SAGA!!!- Y sin cuidado alguno… Me arroje a sus brazos, dejando escapar lágrimas, y bueno terminamos en el suelo, riéndonos, yo dándole besos en todo su rostro y él colocándome el anillo en mi dedo anular…

Y después… Bailamos en el espacio enorme que había en el restaurante, sin más mesas y sillas, solo la nuestra…

Pidió un favor a su antiguo jefe, un lugar romántico donde pedir mi mano…

El tiempo transcurrió, y la noche que planeaba regresarle la mitad de su empresa…

Temía que… Me dejara… Que ya no me necesitara, miedos del pasado aun me atormentaban un poco.

Cuando lo hice…

Se sorprendió y no sabia que decir…

Le conté todo lo que había pasado.

Pero, cunado solo le dije que necesitaba su firma…

Me rechazo, y negó con la cabeza, al igual que me regresaba los papeles.

No entendía nada y me sentí confundido, pero… Lo que dijo, me hizo entender que él jamás me querrá por mi dinero, o por lo que tengo.

-No necesito que mi futuro esposo me devuelva algo que también es suyo- Me acaricio la mejilla, y sonrió para darme uno pequeño beso en mis labios.

-Pero, es tuyo… Una parte de la empresa de tu familia, no debería…- Entre los sonrojos y mimos, me sentía tan desconcertado, pero feliz por lo que decía.

-Claro que si, eres la única persona en la que confió para cuidar de algo tan importante, se que… En tus manos nada malo ocurrirá- Entendí sus palabras, comprendía lo que quería decirme -Además, cuando nos casemos… Lo mío pasara a ser tuyo, y eso me parece bien… Quiero que esa empresa sea absolutamente familia, para nuestros futuros hijos, nietos y todos nuestros descendientes- Tan hermosas palabras que me dedicaba, me hacían sentir en el cielo…

Lo abrace y sentí el palpitar del corazón… Estaba tan feliz.

Después de ese instante de amor puro, me levante para dejar los documentos en la mesa, para no arrugarlos, pero…. En cuanto me puse de pie…

Sentí un fuerte mareo y mi vista se nublo… Me tambaleé… Sentí como era atrapado por los fuertes brazos de Saga… Lo escuchaba a lo lejos y me sentía desfallecer, logré ver su rostro angustiado entre mi borrosa vista y después… Solo oscuridad…

Un resoplo se escucha en medio de aquella habitación iluminada por la luz de la luna colándose por la ventana, mientras igual una lamparita de noche proyecta algunas figuras en las paredes y techos de pegasos.

Un hombre de cabellera castaña, sonriente, y con el rostro levemente sonrojado, que mira con devoción a una bebé que lleva entre sus brazos, cuidándola, arrullándola para que concilie el sueño.

-Desperté algo confundido, en una habitación de hospital, todo era tan iluminado, me molestaba en la vista. Mi Saga no se apartó de mi lado en ningún momento, y claro que sentí su mano sujetando la mía- Su ensoñamiento provoca que baje la voz un poco al ver que esa criatura duerme tan plácidamente en sus brazos -Estaba aliviado de saber que estaba bien, pero yo no sabía que me ocurría, hasta que me lo dijo…-

-¿Aioros, que haces?- Un hombre de cabellera azul larga se acerca por detrás del castaño, para envolverlo en un fuerte abrazo.

-Ja, ja, ja, ja… Le cuento a nuestra pequeña como nos conocimos y me quedé en el momento que me dijiste la más hermosa noticia de todas- Se recarga en el pecho del contrario de espaldas, sonriendo por tenerlo a su lado.

-Ya veo… Cuando despertaste y te vi tan cansado me asuste, pero sonríe para darte un beso y decirte…- Con cuidado sujeta el mentón del castaño, para atraerlo a él y darle un beso en los labios de forma fugaz, y seguir hablando mientras vuelve abrazar por la cintura al hombre que ama con todo su ser -Que te agradecía por darme tanta felicidad en mi vida… La primera fue conocerte, que aceptaras ser mío y la segunda… Que dentro de tu vientre llevaras el hermoso fruto de nuestro amor… Nuestra pequeña bebé- Los ojos se le empezaron a cristalizar, al recordar ese instante, y no pudo evitar abrazarlo con mayor fuerza teniendo sumo cuidado.

-Nuestra Hesperia, nuestra pequeña estrella del atardecer- Sonríe siendo capturado por su ahora esposo… La prueba de aquello, son esos hermosos anillos que yacen en los dedos anulares de ambos, tanto el de compromiso como el de matrimonio no se los ha quitado por nada del mundo Aioros y en el caso de Saga el de matrimonio tampoco ha sido quitado nunca.

Sigue cargando a su pequeña para acunarla y arrullarla, pues la noche cayó y era hora de que ella descansara.

Se calmo un poco, y suspira para aspirar el dulce aroma de su esposo, que ya está en pijama para ir pronto a dormir -Adora escuchar nuestra historia ¿No?-

Le da gracia, mientras le dedica un pequeño beso en la frente a la bebita, que tiene cabellos azulados, la piel del mismo tono que Saga, las mejillas rosadas y regordetas, cobijada entre las sabanas rosa pastel, que la cuidan del frío exterior -Es la única forma en que puede dormir, no se si me entiende… Pero sonríe cuando le cuento de nuestro beso, aunque… Se queda dormida poco antes de decirle cuando supimos que venía en camino, de nuestra hermosa boda y como empezamos nuestra vida de recién casados…- No puede evitar sentirse emocionado por sus dulces memorias.

-Ya tendremos tiempo de que sepa todo lo que debimos atravesar, bueno… No todo- Le da un beso un poco más atrevido en los labios, como el poder tocar debajo de la pijama.

Lo cual sorprendió al castaño, pero sonrió no le molesto para nada.

-Espera a que arrope a nuestra niña, e iré a la cama en unos minutos- Le dedica un beso en la punta de la nariz.

-Te ayudo… También quiero darle más besos de buenas noches, y verla un poco más dormir- Puede que la calentura en sus cuerpos aumente, pero no va a negarse a ver a su pequeño tesoro descansar, es algo de lo que ninguno se privada.

Dicho esto, con cuidado Aioros deposita al bebé en la cuna de madera alta, de color blanco, sabanas rosas, un móvil de pegasos, y cientos de peluches de todo tipo, pero en su mayoría de esos animales mitológicos.

Que provoca una sonrisa en la pequeña de solo cinco meses cuando esta despierta.

Verla dormir, les hacía solo pensar que todo el largo camino que habían recorrido para entender que todo valió la pena…

Los duros golpes de la vida, no son nada ahora, más que recuerdos fugaces.

Pues, al ver a los ojos de su verdadero y único amor, se dan cuenta que están en un sueño hecho realidad.

-Te amo Saga- Pronuncia estas palabras, mientras es abrazado por este último, contemplando el sueño de su pequeña con suma ternura.

-Yo te amo mucho más Aioros- Un delicado beso deposita en la cabeza del castaño, para seguir abrazándolo, y admirando la creación de lo dos.

Ambos hombres, se conocieron en una cafetería que hoy en día sigue siendo su lugar favorito para pasar una bonita tarde fuera de su hogar, llevando a su pequeña hija, que sin duda tiene el carácter tan noble y carismático de su papá, aunque también heredo el rostro serio de su padre cuando no le agrada alguien.

Su amor tan inesperado solo sigue creciendo y no se detendrá nunca, hasta que… Su tiempo se acabe, pero para eso, claro que aún falta muchos, muchos años.

Ahora mismo, solo deben disfrutar de su hermosa vida familiar, llena de amor y mucha felicidad.

Chapter 6: Capitulo 6 (Love Letters)

Chapter Text

La vida de las estrellas, se dice que es destinada a solo ser un parpadeo, a ver su luz cuando ya han muerto, a contemplar lo que fueron y amarlas cuando ya no están.

Son intangibles a nuestras manos, de un brillo único y distancia mayor.

No podré alcanzar las estrellas que veo cada noche, y no lo necesito, ya que la estrella con mayor brillo en mi vida eres tú y espero que mi amor alcance para tocarte.

-¿Qué es esto?-

-Un poema de un loco, ¿Qué más pensaba que era?-

-Si, pero… Kanon, no seas grosero, es un lindo poema- Mira enojado al contrario, mientras sostiene esa nota de papel entre sus manos.

-¿Lindo?- Pregunta alterado y molesto -¿Qué puede tener de lindo un poema todo feo y de principiantes que habla sobre las estrellas y la luz y esas bobadas?- Hace un tono de burla, como unos gestos de la misma índole -Comparándote con unas de ellas, ja. Esta desesperado por ti, Sagita- Dice esto mientras se dispone a irse de aquel punto, mientras va refunfuñando.

Las palabras del peli cobalto resuenan en su mente, pensando en que ese escrito no es por ningún motivo de esas categorías que ha dicho.

Mira de nueva la nota, que fue dejada sobre las toallas que usas para limpiarse el sudor del entrenamiento.

Sonríe, sonrojándose levemente, mientras aprieta el papel contra su pecho.

-Creo que es… Lindo-

Mientras sonríe y guarda aquella nota entre sus ropas, para alcanzar a su gemelo que va directo a los templos.

---Unos Días Después---

¿Alguna vez has visto las flores de loto en el momento exacto que abren sus pétalos?

Yo sí.

Cada día veo una tan bella y espectacular.

Tan hermosos son sus pétalos que desearía poder cuidarlos día y noche.

Su fragancia es suave, casi imperceptible…

Su apariencia no es frágil, por que así desea verse, pero yo he visto sus momentos más vulnerables y aunque derrame rocíos de los delicados pétalos, yo los limpio, y puedo ver que deslumbra con magnificencia.

¿Quieres ver una flor de loto?

Solo mira de frente al espejo y admira lo más hermoso que existe en este mundo.

Después de leer en voz alta aquella pequeña nota que encontró en su habitación, justamente pegada en el espejo de pie que tiene.

Miles de sentimientos encontrados y sensaciones se le presentan en su corazón…

Estando tan rojo de las mejillas, sujetando ese hermoso trozo de papel, que estaba delicadamente doblado y sellado con una cinta de un tono azul cielo…

Su rostro muestra total asombro, encanto y vergüenza por tan hermosas palabras dedicadas a su persona…

Pero, una duda surco por su mente desde el primer momento en que terminó de leer la última línea…

-¿Cómo logro entrar a mi habitación?- Se pregunta esto, mientras mira para todas partes, intentando encontrar algún rastro del intruso que le dejó esta romántica nota de amor…

Que si bien lo halaga, ahora mismo le asusta tanto.

---Una Semana Después---

Los vientos helados soplan por aquellas imponentes montañas.

Resuenan con una bocanada de frío puro en la superficie terrestre.

Mientras que por los cielos mueven nubes…

El recorrido que inicia una gran potencia por su plenitud y libertad, es incuestionable…

No puedes hacer nada para que el frío, el viento y la oscuridad aparezcan cuando cae el invierno.

Pero no significa que sea algo malo, pues… Puedes buscar y encontrar lo precioso de un corazón especial, para cuidar y sentir el calor que esa persona te trasmite.

No importa lo crudo que sea cada invierno, cada ventisca, lluvia o nueve, si yo estoy a tu lado no permitiré que pases frío, y sé que con solo verte, sentiré las suficientes fuerzas y energías para seguir adelante y protegerte.

Saga, solo te pido, que no veas a nadie más, como deseo que me veas.

Si no me explicó bien, perdóname, pero aún no soy tan valiente para revelarte quién soy.

-Muy bien… Saga. Tienes un acosador

-¿Crees que de verdad sea uno?- Aquella voz se escucha muy nerviosa, mientras tiene el papel que sacó de una carta encontrada en el bosque, justo en una zona de entrenamiento que los dos gemelos designaron para esas actividades.

La encontró en el primer momento que llegaron y giraron sus vistas hacia una roca donde dejaron sus objetos, para después del entrenamiento…

Y encontrarla allí, descansando y esperando por el peli azul… Con su nombre escrito en grande, es evidente para quien es.

-Pues… Sí dejo la carta en este lugar tan solitario, sabiendo que nosotros venimos de vez en cuando para entrenar tranquilamente, y no lo hacemos como rutina diaria…- Su rostro de desagrado absoluto se presenta, mientras tiene los brazos cruzados, mirando a su gemelo menor y negando con la cabeza.

El miedo se instala en Saga, aunque sus mejillas rojizas también se dejan ver, pues no niega que esas palabras escritas son muy lindas, pero… Si es cierto que son algo escalofriantes. Solo por el simple hecho de ser dejadas allí.

---Días Después---

Las espinas de las rosas, son muy peligrosas.

Puedan causar mucho daño en aquellos que no son cuidadosos al tomarlas.

No puedes arrancar una rosa como si nada,

Debes tomar las precauciones necesarias, o saldrás herido.

Pero una cortada de tu piel, no es nada, si hiere a una delicada rosa, te conviertes en una completa idiota, en alguien que no merece volver a tener la oportunidad de tocar una.

Quiero que sepas, que si me entregas tu corazón, jamás te haría daño, nunca me atrevería a herirte.

Te juro que procuraré que tu bienestar sea lo primordial para mí.

Yo te protegeré por siempre, de eso no tengas dudad.

Saga, espero que cuando me conozcas te haga tan feliz, como tú me haces con tan solo verte sonreír.

-Esta poesía barata si me gustó-

-Pero, estoy confundido… ¿Te diste cuenta que todas las letras que han tenido las cartas son diferentes?- Alza una ceja, lanzando un suspiro, mientras la nota que encontró en su puesto en donde toma clases impartidas por el mismo patriarca, referente a la historia Griega y cultura.

-¿Serán diferentes admiradores?- Frunce su ceño, algo molesto.

-No creo, pero… Las letras las creo reconocer…- Pensativo…

-¿No me digas que estás dispuesto a darle una oportunidad a ese loco, y cobarde sujeto o sujeta, que no se atreve a darte la cara para decirte esto en persona, y en su lugar envía tontas cartitas de amor?- Su lado protector y celoso como hermano menor sale a flote, dejando ver su verdadero sentir.

Se sorprende por la forma en que le habla el peli cobalto, dando algunos pasos hacia atrás, pero… A la vez, dejando ver un sonrojo en sus mejillas, sujetando con ambas manos aquel papel -Bueno… Tal vez… Si es…- Enmudece en ese instante pues no quiere verso evidente… En que su corazón y mente piensan en alguien… Anhelando que esas cartas sean de su parte.

-¿Sí es…?- Entrecierra sus ojos para enfrentarse a los Viridian que lo esquivan rápidamente -¿Sí es quién? ¿Qué me ocultas, Saga?- Pregunta inspeccionando al mayor, con detenimiento y enojo.

-Guarden silencio niños, tengo una comitiva en una hora, así que iniciamos con la clase de forma inmediata- Para salvarlo de no hablar de este tema, llega el patriarca listo para dar su catedra.

Provoca que ambos tomen sus lugares correspondientes…

El menor lanza un suspiro de desaprobación y molestia.

En cambio, el mayor, siente sus mejillas arder, y mientras toma asiento, deja escapar el nombre de quien desearía que fueran esas cartas…

-¿Será acaso… Aioros?-

---Al Día Siguiente---

La leyenda de una flecha, el hecho de que un objeto que se utiliza como una poderosa arma a distancia. También puede ser retratada como un objeto de amor.

Sabemos que cupido las llego a utilizar, para ayudar a los corazones bondadosos a encontrar a la persona que más amaras en este mundo.

Con sólo sentir el pequeño roce de aquella fecha, significa que tu corazón ha quedado por completo prendado por quien más amaras en toda esta eternidad.

Saga, futuro caballero de Géminis…

Solo pido una cosa, ya que ahora mismo estás leyendo mis más puros sentimientos…

Sí…

Por favor, solo levanta tu vista, justamente hacia el noveno templo y me encontrarás.

-¿Eh?- Sus mejillas sonrojadas, atónito por aquel pedido que acaba de leer, ya le está dando desde luego la respuesta que deseaba.

Rápidamente eleva su vista ante la mirada confusa y turquesa de su gemelo, que no está para nada conforme con encontrar una de esas famosas “Notitas Románticas”, justamente en la entrada de su templo.

Solo se guía por la misma acción del mayor…

Y cuando aquellos ojos Viridian se quedan concentrados justamente hacia el noveno templo, en donde se topa con algo que no imaginaba ver nunca.

Justamente en aquel punto, en las más algo de la colina donde sagitario se encuentra…

Un joven castaño de doce años, cinta roja en la frente, ojos verdes de completa ilusión, y sonrisa emocionada… Sostiene sobre su cabeza un cartel con una hermosa caligrafía y una pregunta escrita.

¿QUIERES SER MI NOVIO?

Sus mejillas rojas, la sonrisa que claramente denota emoción… Esperando que el peli azul logre leer la leyenda que dejó bien en clara, pero tal vez la distancia le juega en contra.

-¿Qué es lo que dice?- Pregunta el menor, que entrecierra sus ojos, pero aún así… La distancia no ayuda mucho en saber la verdad.

-Yo… No lo sé…- Saga es quien mira atento, intentando descifrar cada una de esas palabras del cartel que sostiene el castaño. Pero no logra apreciar absolutamente nada, por la distancia que existe entre el tercer y noveno templo.

Su emoción es demasiado evidente, ya que significa que las cartas que recibió son de parte de ese chico, de solo un año menor, pero que le ha robado el corazón enteramente desde hace tiempo…

Su mente es un revoltijo, y su rostro solo puede dibujar una sonrisa, de donde dejar salir un suspiro.

Sin embargo y al parecer, Aioros se da cuenta que su cartel se ve bastante diminuto para a su amado géminis, y es allí que entiende que puede ser que ese plan no fuera tan buena idea, por ende, rápidamente se ingenia otro.

Sin bajar aquel cartel, y tomando todo el aire posible en sus pulmones…

Hace otro movimiento para lograr llegar al corazón de su amado.

-¡¡¡SAGA!!! ¡¡¡¿TE GUSTARÍA SER MI NOVIO?!!!- Aquel potente grito de parte del futuro Sagitario, sí que llega a los oídos de ambos gemelos.

El peli cobalto se queda sorprendido y algo molesto por este atrevimiento. Sin embargo, el alcalde abre los ojos a más no poder, con el rostro o más rojo que la grana, sin saber que decir o hacer.

-¿Eh?- Es lo primero que puede expresar.

Con aquel grito, Aioros sigue intentando llamar la atención del peli azul, parándose en la orilla del acantilado en donde se encuentra, pero claramente eso es una pésima idea… Pues, de repente debajo de sus pies, se parte aquella piedra, provocando que caiga de golpe el castaño, llevándose con él aquel cartel, y su grito con la pregunta de que el peli azul sea su novio.

Los gemelos atónitos ante esta situación…

-Bien, ya sabíamos que era un caídas locas- Para Kanon que cayera por un precipicio su futuro cuñado no es algo que en verdad le preocupe o importe, pero…

-¡¡¡¿AIOROS?!!!- El futuro Géminis es quien sale corriendo templos arriba, para ir a auxiliar a la persona que ama.

Dejando al gemelo menor solo y entendiendo más o menos lo que ocurre…

Aunque en sí no se quedó por completo solo mucho tiempo, ya que en cuestión de unos segundos, los demás futuros dorados hacen acto de presencia, aun siendo unos niños, pero que igual tienen una gran relevancia en esta historia.

-¿Así que terminó cayéndose?-

-Le dije a mi hermano que no hiciera eso, pero no me hizo caso-

-¿Qué están haciendo aquí, mocosos?- Kanon y su poco tacto para hablar… Hasta darse cuenta de lo que todos están comiendo -¿Y de donde sacaron todos esos dulces?-

-Es un pago por lo que le ayudamos a caídas locas-

-¿Cómo que pago?-

-¿Por qué crees que todas las notas y cartas tenían diferentes letras?-

Aquella revelación si que le hice mucho ruido al gemelo menor para mirar a los nueve allí presentes.

Alza una ceja confundida, mirando con los ojos bien abiertos a todos y su boca en un gesto de disgusto total.

-¡¡¡¿USTEDES MOCOSOS?!!!-

-Yo escribí la primera carta- Un pequeño pelilila sonríe mientras, come unos dulces en forma de estrella diminuta.

-Yo la segunda- El rubio niño comiendo una paleta de miel tan tranquila de la vida, al lado del primero que habló.

-A mi me dijo que escribiera la tercera- Un niño de ojos violetas, que viene un pastelillo de azúcar.

-Y desde luego yo escribir la cuarta- El peli celeste de bonito lunar en la mejilla izquierda, come un delicioso bombón cubierto de chocolate.

De solo escuchar aquello, el peli cobalto asiente, mientras frunce el ceño -Si lo planeo demasiado bien las caídas locas, todo para que mi hermano no se de cuenta de sus oscuras intenciones. Hacer que los de mejor caligrafía hagan el trabajo sucio

-Pues eso sería entregarlas ¿No?-

-Debíamos esconderlas de forma discreta, así que cada uno de nosotros entregado alguna-

-Yo entrega la que hizo Mu- Habla el futuro Capricornio, mientras come unas fritura de papá.

-Me gane estas manzanas de caramelo, llevando la del rubio de pueblo-

-Cállate Milo-

-Mi hermano me pidió que dejara la que hizo Camus, para no levantar sospechas- Sus mejillas llenas por dentro de dulces de sabor naranja, de los cuales ya ha comido un montón.

-Yo me ocupé de esconder a la vista la que hizo Afrodita- Alde, quién es el que viene un helado, completamente feliz.

-Yo conseguí el papel decorado en una papelería de Rodorio, y nadie sospecho que era para algo tan ridículo- Sonríe triunfante, mientras vienen unos tubitos de chocolate, con relleno de fresa.

Sin duda, se nota que gracias al poder del amor y de los dulces…

Un plan muy exótico y curioso se logro desarrollar.

Mientras los futuros dorados, que comen dulces, y Kanon quien obtuvo algunas gracias al buen corazón del futuro Aries, observan de lejos el cómo Saga va a auxiliar a Aioros.

Aunque este cayera del acantilado, la posibilidad de hacerse daño es muy baja, solo con algunos raspones, pero…

¿Qué son algunos arañazos y moretones, sí su saga va a ayudarle?

-¡¡¡¿ESTÁS BIEN?!!!-

-Sí, lo estoy… Ahora...- Claro que duele, sorprendentemente el cartel no se rompió, pero… No es para nada importante, ya que tiene su voz ya su amado tan cerca -¿Si te gustaría ser mi novio?- Vuelve a preguntar mientras está entre los brazos del futuro Géminis.

-¡¡¡¿QUÉ?!!!- La voz apenas si sale, mientras su rostro se contrae.

Pero obvio esto hace que la sorpresa reina en el peli azul, provocando que lo suelte y se vuelve a golpear contra algunas rocas.

-Ay…- Obviamente el quejido se expresa, pero no evita que sonría por ver a quien ama tan de cerca.

-Aioros, perdóname…- Se avergüenza de sus propios impulsos, para volver ayudar a incorporarse al castaño -Pero, ¿Por qué haces esas clases de preguntas tan de repente?- Su sonrojo, su alegría y sus nervios plasmados en su cuerpo y rostro por este hecho. Traga saliva, mientras ve cómo la cara del futuro Sagitario es igual que la suya.

-Es que, ya no podía esperar por preguntártelo- Un poco coqueto, pero muy asertivo y decidido en sus palabras, para sujetar aquella mano que lo ayuda a ponerse de pie -¿Puedo ser tu novio?- No quita el pie del renglón ante su propuesta y una respuesta del contrario.

Saga sí que debe admitir que la convicción de Sagitario es única, su corazón tarde tan feliz por tener una propuesta tan especial y encantadora de él…

Lo había esperado por tanto tiempo, deseando que todas las caltas fueran de él, y claro que esto solo lo confirma.

Ahora solo debía decir una palabra, y con eso se podría asegurar o no una felicidad romántica y llena de un amor tan especial.

Siendo tomado de sus manos, justo dentro de aquel acantilado debajo de Sagitario, aquel peli azul Griego, destinados a ser el próximo Géminis, deja escapara por su boca una sonrisa, para ponerse tan rojo como un tomate y asentir -Si, si… Quiero…- Y apenas dice esto…

Aioria se le va sobres para abrazarlo con todas sus fuerzas -¡¡¡GRACIAS, SAGA!!! ¡¡¡TE JURO QUE TE HARÉ MUY FELIZ!!! ¡¡¡Y TE COMPRARE TODOS LOS DULCES QUE QUIERAS!!!- Se debe admitir que la espontaneidad entre ambos es muy grande, como su amor e ingenuidad…

El abrazo es correspondió, sus corazones laten desbocados, con la ilusión de que en apenas dos semanas y medias entre cartas anónimas, en donde al fin se sabe quién es su emisor, y el destinatario conoce el motivo…

Son dos jóvenes de doce y trece años, pero ya entienden que es lo que desean de verdad sus corazones.


Buenos días, tardes, noches, ¿Qué hora es? ¿Quién me ha robado el reloj? ¿Cómo están mis terrones de azucar?

Les dore, que para estos especiales, tienen un reto para el siguiente capitulo poder desbloquear.

Así que... Dejen 5 comentarios y así desbloquearan el capitulo 8.

Ya que le capítulo 7, lo tendrán mañana, peor de un vez les informo, que para nuevos capítulos, deben dejar cinco comentarios, en este especial.

Bueno...

Nos leeremos pronto.

Los quiero mucho.

Manténganse a salvo.

Ammu se va.

Chapter 7: Capitulo 7 (Sick Patner)

Chapter Text

Los pasos apresurados se escuchan chocando contra la tierra mojada, la cual hace muy difícil su caminar, mas sino pone su total atención en ello.

El lodo debajo de sus pies se pega a la armadura dorada que va cortando el agua que cae de manera torrencial…

La noche se vuelve a cada segundo más larga, parece una mala broma del destino, ya que hace poco estaba atardeciendo tan hermosamente y ahora todo se ha vuelto oscuro de golpe, agregando que la lluvia corta casi en su totalidad la visibilidad.

La respiración agitada, la cual va sacando vapor de su boca, la mirada atenta y desesperada al frente, mientras entre sus brazos lleva cargando al estilo princesa a uno de sus compañeros de armas, quien porta también una imponente armadura dorada.

El rostro de esa persona, sumamente roja en sus mejillas, respirando agitado, intentando recuperar el aire por la boca, mientras sus ojos van cerrados, y sus manos sujetando con fuerza a sus propias prensas, desesperado, intentando no perder la posibilidad de respirar, los murmullos de dolor e incomodad se escuchan de aquella boca.

Quién va corriendo a la máxima velocidad que sus habilidades le permiten, sólo baja la mirada al escuchar como esos quejidos se presentan, demostrando que esto lo hace preocuparse mucho peor, sintiendo como su corazón se desgarra… Además de presionar la herida severa que tiene en su torso de lado derecho el joven inconsciente que lleva en sus brazos.

Apurándole tanto esto, pues siente que por más que corre, no avanza para llegar al santuario.

No puede permitirse llorar, o desesperarse, debe tener la mente fría y los ojos al frente, pues si desea salvar a quien lleva en sus brazos, debe llegar lo antes posible a cualquier costo.

-Por favor, Saga… Resiste… Tienes que hacerlo, no puedes darte por vencido- Entre la voz que se le quiera, resistiendo a derramar cualquier lagrima, pide a su Diosa que salve a su amado Géminis, ya que no lo puede perder por un terrible descuido…

---Días Después---

Adolorido, cansado, sintiendo como si se le hubiera caído encima de algo de un enorme peso.

Despacio retoma la conciencia, abre sus ojos con lentitud, acostumbrándose a la luz del entorno… Que en sí, consiste en algunas velas encendidas, pues se puede ver que en el exterior ya es de noche.

Claramente, no reconoce muy bien el lugar, su mente aún esta agitada, pero de a poco y con sus ojos abriendo despacio, identifica donde se encuentra.

Las paredes iguales que todo el santuario, hechas de piedra, una pequeña ventana a su izquierda, una mesita en esa dirección, y una silla de madera que está ocupada…

Recostado sobre aquella cama, cubierto por una sabana blanca, dándose cuenta que tiene una ropa diferente de la habitual, y la armadura de Géminis a su diestra, dentro de la caja de pandora.

La mano derecha la lleva a su cabeza con cuidado pues está muy adolorida, provocando que se queje quedamente.

Lentamente se va acomodando en aquella cama, para rápidamente notar que su mano izquierda está siendo capturada por dos que no lo dejan de sujetar con fuerza…

Levanta su vista a este punto, para ver a quien espera encontrar siempre en cualquier lugar.

-¿Aioros?- Pregunta con un hilo de voz apenas perceptible, pero suficiente para alguien que está alerta.

-¿Eh?- Con solo escuchar esa voz, lo hace de inmediato reaccionar, levanta su cabeza, para denotar como sus ojos tienen por debajo ojeras, pero no le importa en lo más mínimo eso, ya que lo primordial ha sido el cuidar a ese peli azul que se quedó inconsciente por varios días.

Apenas, si nota que ha despertado, que lo ve consciente, con los ojos abiertos, los propios se llenan de lágrimas, sonriendo al fin con una enorme tranquilidad plasmada, levantándose de golpe de aquella silla que no abandona a pesar de que también tenía heridas profundas en su cuerpo.

-Sa… Ga…- Su voz balbucea el nombre que ama, para sentir que su corazón de nuevo late con calma.

-¿Qué pasó?- Pregunta algo desorientado, ya que no logra comprender nada de su entorno ahora mismo.

Pero antes de poder encontrar alguna respuesta en el castaño, siente como este lo abraza con fuerza, cuidando de no ser muy brusco para no lastimar al peli azul que esta por completo atónito ante esta acción, que no niega que es muy agradable sentir un cálido abrazo de su pareja…

-Estas bien, ya estas mejor… Me alegra tanto…- Son las palabras que deja escapar el castaño de cinta roja, con lágrimas surcando sus pálidas mejillas.

Sin entender por qué su cuerpo aún se siente tan pesado, ni comprende bien el estado en que está Aioros… Simplemente todo es muy extraño para él en este momento.

Pero no debía esperar mucho… Pues en cuanto el castaño se calmo… Le empezó a contar lo sucedido, y de paso a regañarlo.

-Así que… ¿Caí desmayado en plena batalla?- Pregunta aún sorprendida, estando sentado recargándose en la cabecera de la cama, mirando atento al de ojos verde oscuro.

-Sí, caíste…- Baja la mirada bastante seria, en dirección al peli azul, como si le regañara con solo los ojos -La herida de tu torso fue profunda, tu cosmos estaba casi en sus límites, y sin contar que estabas en ese momento gravemente enfermo de una fuerte gripe- Habla decidido, aún estando bastante angustiado por quien yace en la cama, ya que aún no recupera su color habitual, pero que esta despierto ya es una enorme fortuna.

Un suspiro sale de sus labios, decaído por solo escuchar aquello -Que vergüenza como caballero dorado soy- Rápidamente se lamenta, avergonzado por su actuar -Desmayarme por algo así de insignificante- Niega con la cabeza, lamentándose por su poca resistencia por una simple enfermedad según él

-¡¡¡¿VERGÜENZA?!!!- Aioros simplemente no puede entender como al Géminis le puede importar más su condición de dorado, que su propia salud, pues lo que pasó en la batalla pudo haber sido mucho peor si no se hubiera dado cuenta a tiempo -¡¡¡SAGA, ESTABAS MUY ENFERMO Y NO DIJISTE NADA…!!! ¡¡¡¿PENSASTE QUE CON TU COSMOS PODRÍAS RECUPERARTE Y OCULTARLO?!!!- Lo mira algo molesto, aunque más con angustia de solo recordar ese horrible instante, que se le vuelve a llegar los ojos de lágrimas.

El peli azul se sorprende por esta reacción, y mira atento al Sagitario -No tenía de otra, debíamos ir a esa misión lo antes posible. Y más ahora que Atena despertó y está con nosotros, los enemigos de a poco están regresando a presentarse para atacar a los inocentes- Habla decidido, aunque su cosmos y energía misma estén aun a niveles bajos, su convicción es sumamente alta -No podemos detenernos por pequeñeces como esas- Los ojos Viridian demuestran completa decisión en sus palabras, aunque debería fijarse mejor en cómo está el rostro del centauro.

-¡¡¡¿PEQUEÑECES?!!!- Aioros, simplemente no entiende esa terquedad en el Géminis, y en lo poco que le que importa su propia salud -¡¡¡SAGA, POR AMOR A ATENA!!! ¡¡¡DEBES ENTENDER QUE AUNQUE PODAMOS RESISTIR A COMBATES ENCARNIZADOS, NUESTROS CUERPOS AÚN SON HUMANOS!!!- El grito no va directamente para ofender o hacer sentir mal al adolorido peli azul, sino para que entienda muy bien en la situación en que se, y así comprende que no puede volver hacer algo como eso -Y aunque para ti sea algo ridículo que una queja, un tos, o dolor de estómago nos afecte, y más sí no nos tratamos con algo de descanso y medicamentos, nos puede costar caro- El regaño de inmediato se presenta, por solo recordar ese instante -Verte caer delante de esa cosa, que tuvieras sangre brotando de ti, que no reaccionarias y estuvieras ardiendo en fiebre… Fue…- Baja la mirada, sujetando sus prendas del regazo con desesperación –Sentí lo más horrible del mundo… Sentí… Creí que… Que… Te perdería- Sus lágrimas caen de forma pesada a sus piernas, manchando las ropas y manos, mientras aprieta las extremidades que sujetan con fuerza.

Dejando expresar el terror y angustia que tuvo que soportar en silencio durante el tiempo que su amado Géminis estuvo inconsciente, todo para no derrumbarse y demostrar que también necesita descansar.

Saga, se da cuenta de a poco que su imprudencia, terquedad y orgullo, ha hecho estragos en la persona que menos querría hacer sufrir, con sólo ver su alrededor, se puede dar cuenta de cuando significa para el castaño, de cómo se lo ha demostrado desde la primera vez que ambos aceptaron esos sentimientos tan fervientes y puros que poseen en sus corazones.

-¿Me cuidaste todo este tiempo?- Pregunta cómo sino conociera la respuesta, con sus mejillas sonrojadas levemente, sus manos de manera torpe buscan conectarse con las contrarias, aunque la derecha no se mueve mucho ahora, pues duele por estar canalizada con un suero que pronto se acabará.

Asiente, apretando sus labios, mientras su mirada nuevamente se enfoca en el peli azul -Si, lo he hecho-

La culpa empieza a carcómele rápidamente y su pesar se trasmite en cómo sus ojos Viridian bajan, mirando hacia las sabanas que cubren su cuerpo -Lo siento mucho… Te causa muchos problemas y has tenido que…-

-No digas eso- La interrupción repentina de parte del castaño deja al Géminis sorprendido por sentir sus manos capturadas y sujetas con firmeza, provocando que eleve su vista -No es ninguna molestia, ni problema el cuidar de mi amado novio. Es mi mayor deber procurar que te encuentres bien, sabes que… Sin ti yo no podría continuar, mi vida se sentiría tan vacía, que no me importaría seguir viviendo si no estás a mi lado, pues ya nada valdría ni siquiera la pena si no estás conmigo.

Escuchar los sentimientos de su amado Sagitario, ver esa desesperación y angustia que tiene en sus ojos, saber que significa tanto para él…

Saga comprende que Aioros a diario le demuestra el inmenso amor que le tiene, que jamás lo va a dejar solo apesta de aquellos pensamientos que lo han acosado desde el inicio de su adolescencia.

Pero, que gracias a que no los guardo en el anonimato, que hablo y pidió ayuda cuando debió, se ha estado tratándose de índole psicológica para estar cada día mejor…

Aioros jamás lo dejó solo y mucho menos lo hará ahora.

Ya que se demostró que una rasgadura mortal en su torso derecho y una fuerte queja mal tratada, si puede llegar a matar, aunque aquí solo fue un instante de suma angustia que pudo bien ocasionar un desenlace trágico, sino se hubieran tomado cartas en el asunto.

Una sonrisa se forma en sus labios, para mirar esos ojos verdes cual bosques oscuros, y dejar que de a poco las lágrimas caigan, pero se detengan rápidamente.

-Gracias, Aioros…- Le dice esto, sonriendo con su corazón latiendo desesperadamente, mientras sus mejillas se sonrojan de nuevo, dejando que sus manos sigan sujetando las del castaño.

-No tienes que agradecer nada- Le dice esto, mientras de a poco se va acercando al rostro del peli azul, que aún sigue convaleciente de su estado de salud -Para mí es un placer el poder cuidarte, pero… Jamás vuelves a quédate callado cuando te sientas enfermo- Le revela esto y pide con voz firme aquello, mientras de a poco le sonríe, para ir acortando la distancia entre sus labios y los ajenos.

Lanza un suspiro, y siente como el momento de a poco se vuelve romántico y adorable, mientras se miran directamente a los ojos -Esta bien… Lo prometo- Le sonríe, aceptando las condiciones, mientras acorta también la distancia para que de buenas a primeras…

Un beso, apenas es un roce delicado en los labios, que se siente tan agradable y hermoso para ambos.

Entender que con eso, es suficiente para expresar su amor apasionado y dedicado.

Al romper ese tacto, Aioros lanza un suspiro de un completo enamorado, mientras Saga aún siente nervios e inquieto cuando eso sucede, además que la preocupación se le agrega de repente -Aioros… No deberías besarme, podría contagiarte…- Agrega esta pequeña angustia, al mismo tiempo que tímidamente se cubre la boca con la mano derecha.

Le da tanta ternura este actuar del Géminis, que no puede evitar sonreírle y acariciarle los suaves cabellos azulados -No te preocupes, mi adorable Saga. El patriarca me dijo que la fase de contagio es dentro de los primeros dos días, así que… No existe ningún problema y además…

Es allí cuando reacciona el centauro, registrando el pedido que el mismo pontífice le ordenó tener en mente en todo momento.

-Oh, tengo que decirle al patriarca que ya despertaste- De mala gana, quita con cuidado sus manos de las contrarias.

-¿Eh?- El Géminis se desconcierta, confundiéndose rápidamente y alteándose un poco por aquellas palabras, aunque aún no se puede levantar de la cama pues está bastante débil, sin contar su costado aún lesionado, pero que ya está bajo un tratamiento que le está haciendo un muy buen efecto.

-Perdóname, mi adorable Saga, debo ir a informarle al patriarca que ya despertaste, me pidió que lo hiciera en cuanto despertará. Además… Tanto él como Kanon han estado muy preocupados por ti- Le revela de inmediato esto, para ponerse de pie y caminar hacia la salida -Kanon y yo nos hemos girado para cuidarte, el patriarca también quería hacerlo, pero como debe ocuparse de la bebé Atena, pidió que se lo informemos lo antes posible- Le regala una pequeña sonrisa.

Baja su mirada de nueva cuenta y siente que ha hecho muy mal en haber ocultado su malestar inicial -Lamento tanto haberlos molestado, no creí que esto… Fuera para tanto…- Aun se siente muy apenado por su pésimo juicio.

-Ya no pienses en eso, mi adorable Saga. Lo importante es que ya te mejoraste y sólo debes pensar en recuperarte, así que… Déjame ir a decirles que…- Apenas si se gira para salir, su vista se nubla, su cuerpo empieza a tambalearse y de buenas a primeras, se desmaya a escasos centímetros de la puerta de enfermería.

-¡¡¡¿AIOROS?!!!- El peli azul rápidamente grita esto, incorporándose, aunque su mueca de dolor se hace presente al solo abrir sus ojos de par en par por la impresión de ese hecho, pero… Con solo ver que su Sagitario ha caído, desea ir a auxiliarlo de inmediato, pero su cuerpo le sigue pesando, más aún intentará hacer cualquier esfuerzo para ayudar a su pareja.

---Horas Después---

-Les he dicho siempre que cuando se sientan mal o enfermos me lo digan de inmediato, no importa si existe una misión de por medio, tenemos más caballeros para llevarlas acabado- La voz sería y molesta de alguien mayor se escucha, mientras esta de brazos cruzados, mirándolos muy enojados -¡¡¡PERO NO, LOS DOS SON IGUALES EN NO DECIRME QUE ESTÁN ENFERMOS Y AGUANTARSE HASTA QUE SE DESMAYEN PORQUE SU CUERPO NO LO SOPORTA!!!- Con el ceño fruncido un peliverde mira a ambos jóvenes dorados que ahora mismo cada uno yace en una cama diferente.

Ambos dorados mayores se sienten avergonzados por estar ante la presencia del pontífice y que los estén regañando al igual a cuando eran unos niños.

-Perdón patriarca- La voz de vergüenza se hace presente en aquel peli azul.

-Lo sentimos…- Cabizbajo y muy apenado por esta situación se presenta el castaño.

Niega con la cabeza bastante molesto, estando aún en unas prendas de descanso -No pueden portarse tan irresponsablemente. ¡¡¡Son los mayores de toda esta generación, deben entender que cuando se sientan mal, ustedes deben avisarme de inmediato para asignar sus misiones a otros caballeros y no estar haciendo estas tonterías!!! preocupar a los demás -Tienen diecisiete y dieciséis años, recuerden que tanto ustedes como Kanon, deben siempre poner el ejemplo de tener que mantenerse a salvo en todo momento y ser muy sensatos, aun estando en una batalla-

-Lo sabemos, patriarca… De verdad, no quisimos angustiarlo- Saga, empieza a sentir por completa la culpa, porque sus errores han hecho estragos no solo a su novio, si no a su hermano y figura paterna.

Y bueno… Eso sí es algo que le toca mucho en su corazón.

-Pues lo hicieron, y ahora ambos están castigados, claro que cumplirán su sentencia después de que se recuperen- Mira al Géminis, negando con la cabeza y lanzando un profundo suspiro –Saga, debes descansar más, ya que la queja se complicó, agregando que tu costilla rota como algunos órganos heridos, no se recuperarán adecuadamente- Y rápidamente se gira para ver al Sagitario -Y tú Aioros, correr bajo la lluvia, cargando a Saga, desde Italia hasta aquí, aun usando tu máxima velocidad y no secarte al llegar, sin contar que sé perfectamente que no has dormido bien, ni alimentándote de forma correcta, te enferma hizor también- Lanza un suspiro desesperado, denotando que tampoco el pontífice a descansado correctamente los últimos dos días.

Ambos dorados allí presentes ahora enfermos, notan que no la tendrá para nada fácil esta vez el salvarse.

Aunque estén siendo regañados, sienten los regaños del patriarca iguales a como si un papá los estuviera retando por no haber sido responsables en informa su estado de salud.

Uno pero no querer ser una carga para nadie y el otro haciéndose el fuerte para cuidar de su novio aunque también el mal comer y dormir le ha cobrado ahora una factura no tan grave por suerte.

Pero al menos saben que tienen a alguien que les jalara las orejas para que no estén malpasándose, y tomen conciencia de que aunque desean ser fuertes y lo sean, ya están ambos en una edad cercana a la adulta.

Aunque estén enamorados y confiados en su deber, aún son unos niños que aunque con buenas intenciones, a veces cometerán errores, que gracias a Atena, estos si se pueden reparar.

Y bueno, al menos ambos se seguirán acompañando y cuidando mientras los dos ahora así están enfermos.


Buenos días, tardes, noches, ¿Qué hora es? ¿Quién me ha robado el reloj? ¿Cómo están mis terrones de azúcar? 

Espero que les guste mucho este capitulo.

Y siguiendo el reto que les propuse, para obtener el capítulo número 8, deben dejar 5 comentarios en este capítulo, para desbloquear lo siguiente.

Asi que... El reto ya esta puesto, depende de ustedes continuar o no.

Los quiero mucho y gracias por leerme. 

Y mantenganse a salvo.

Ammu se va.