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Sobre el dolor y tristeza de aceptarse a sí mismo

Summary:

Will observa como todo está cambiando, notando poco a poco algo que no quería reconocer, sintiéndose incapaz de comunicarse con los demás.
O: Will pasa por seis etapas de aceptación de sí mismo, mientras deja de hablar porque teme que el mundo sepa quién es realmente.

Notes:

hellouuu, oigan pues me animé a escribir un fic en español de esta pareja que me ha dejado traumada desde enero jaja, es mi primera historia, normalmente me dedico a leer, pero quise intentarlo, así que no me tengan mucha fé jaja.
esta historia se desarrolla después de la temporada 3, y todo termina ahí, no vecna, no azotamentes, ni gobierno, ni nada, Hopper no se va a russia y se queda en Hawkins
quise desarrollar un poco de la aceptación de will, he visto muchos fics de homofobia interiorizada de mike, pero quise explorar un poco de will, pero como digo, es mi primera historia, no prometo nada jaja
si ven algun errorcillo, ahi me avisan, cualquier comentario es bienvenido, si tienen alguna critica constructiva adelante, yo feliz, y pues nada, ya ahora si, disfruten jaja

Chapter 1: Negación

Notes:

11.07.26 editado por temas de puntuación en guiones

Chapter Text

Todo estaba cambiando y Will sentía que él en realidad no lo estaba.

—Victoria —dijo Lucas mientras levantaba la mano hacia Mike para chocarla con la de Mike.

Mike levantó la mano mientras sonreía orgulloso, volteando a ver a Will.

Will sintió como poco a poco el enojo subía por su estómago hasta quedarse en su garganta, tomó su vestuario y se lo quitó rápidamente, apretando los labios, mientras su estómago se retorcía al ver a sus amigos burlarse de él. Corrió rápidamente para salir de la casa de Mike, mientras frustración le recorría por todo el cuerpo.

Realmente no sabe como es que todo escaló tan rápido, sus manos temblaban un poco, estuvo tan molesto por todo el verano, observando como Mike se escapaba con Ce, que lentamente todo se empezó a acumular y justo esa situación fue lo que derramó el vaso. Estaba demasiado irritado que no podía pensar con claridad.

—Estas destrozando todo ¿para qué? ¿Para besarte con una chica estúpida? —soltó Will con rabia.

—¡Ce no es estúpida! No es mi culpa que no te gusten las chicas —contestó Mike con enojo.

Will se quedó inmóvil por unos segundos, mirando atentamente a Mike, incapaz de procesar lo que había escuchado. Por un segundo, sintió que su corazón se rompió y que dejó de respirar.

¿Qué quería decir? ¿Por qué Mike había dicho eso?

Tragó saliva, mientras se le hacía un nudo en la garganta que le impedía hablar. Mike nunca le había insinuado algo así, nunca, durante todos sus años de amistad, había dicho alguna cosa mal sobre Will como lo había hecho su padre o los niños que lo molestaban en la escuela.

Mike siempre había sido amable y cálido, como siempre lo habían sido su madre y su hermano con Will.

No soportó más, tomó su bicicleta y escapó de ahí. Sintiendo como la lluvia lo envolvía completamente y lágrimas se escapaban de sus ojos perdiéndose con la lluvia, apretó las manijas de su bicicleta pedaleando más fuerte. Dirigiéndose hacia el único lugar que lo hacía sentir seguro.

En cuanto llegó al Castillo Byers, trató de refugiarse dentro a pesar de estar empapado, lentamente empezó a observar a su alrededor. Su infancia, sus dibujos, la foto de sus amigos sonriendo, siendo felices. Algunos recuerdos pasaron por la mente de Will mientras miraba fijamente la foto de sus amigos. De nuevo, sus ojos se llenaron de lágrimas, sintiendo como una opresión en el pecho lo hacía respirar pesadamente.

Miró el bate que tenía ahí por un segundo, antes de respirar hondo y tomar una decisión. Lo tomó con fuerza, salió del Castillo Byers y empezó a golpearlo, una y otra vez, hasta que lo destruyó. Su lugar favorito, donde se podía sentirse protegido, el lugar el cual fue construido por Jonathan, lo había destrozado, tal y como su corazón se sentía.

—Estúpido —murmuró Will a sí mismo, mientras levantaba el bate y golpeaba el castillo una y otra vez.

—¡Will! —escuchó decir a alguien.

Pero Will sintió un escalofrío detrás de su nuca, sabiendo que algo estaba mal. Algo malo iba a pasar.

—¿Estás bien? —preguntó Mike preocupado.

Will no le prestó atención mientras su mano estaba colocada detrás de su nuca. —Está aquí.

El monstruo había regresado, y Will experimentó un profundo terror abordarle cada que pasaban los días. Y a pesar de todo, al final, de alguna manera, todo salió bien. Su madre y Hopper habían cerrado la puerta hacia el Otro Lado, deteniendo a los rusos y Ce los había salvado de nuevo.

Ce, quien recibió golpes, azotes y más por ellos, para protegerlos a todos. La niña que ya había salvado a Will dos veces antes, que había crecido en un laboratorio y que al parecer solo quería ser normal. Ce, a quien Will tenía un poco de envidia, muy en el fondo de él, porque ahora era ella quien pasaba más tiempo con Mike, logrando que él se apartara de sus amigos.

Ce, a quien Will había llamado estúpida y ahora se encontraba herida y sangrando, abrazando a Hopper. La niña, quien a pesar de todo, había decidido salvarlos una vez más.

Will abrazó fuertemente a su mamá, escondiendo su rostro en el hombro de ella, logrando desviar su mirada de Ce y Hopper, incapaz de seguir viendo la escena. La culpa y profunda vergüenza abordaron a Will intensamente, sintiendo unas terribles ganas de llorar.

—Todo estará bien, cariño —le dijo su madre gentilmente, mientras le devolvía el abrazo.

Al parecer todo había terminado, no más monstruos, no más dimensiones desconocidas, no más gobierno u hombres malos. Todo debería estar bien a partir de ese momento, sin embargo, algo dentro de Will no lo sentía así.

El verano siguió, mientras todos trataban de seguir con sus vidas normales. Sus amigos siguieron reuniéndose en la casa de Mike para jugar o salir, y Will sabía que eso era lo que había querido desde un inicio, no obstante, no podía estar realmente satisfecho.

—Deberíamos de ir al Arcade mañana —sugirió Dustin con una sonrisa.

Todos aceptaron inmediatamente, mientras guardaban sus cosas para regresar a sus casas.

Will observó como Ce se acercaba a Mike para darle un beso rápido en los labios, y su estómago se revolvió intensamente, apartando la vista de inmediato. No entendía porqué le molestaba y sinceramente no quería saberlo.

En cuanto regresó a casa, se encerró en su habitación y se quedó mirando fijamente el techo, pensando en las palabras de Mike una y otra vez. Sabía que no le gustaban las chicas (todavía), pensando que quizá era algo normal, después de todo a veces Will podía ser un poco más lento que los demás. Él solamente había querido pasar el verano con sus amigos mientras jugaban un poco.

Escuchó la puerta de su casa abrirse y las voces de su madre y hermano llegaron a los oídos de Will, soltó un suspiro y decidió olvidarse por el momento de aquellos pensamientos. Ya le había dicho a su madre que no iba a enamorase, Will estaba seguro de ellos, quizá después, pero todavía no. Todavía no se creía capaz de sentir ese tipo de sentimientos por una niña.

El día siguiente llegó rápidamente. Will tomó su bicicleta, y salió rápidamente para ir hacia el Arcade, tal y como había acordado con sus amigos. Sin embargo, antes de que pudiera llegar fue detenido por dos niños, muy familiares, que Will había deseado no volverse a encontrar nunca.

—Pero miren, es el chico zombie —dijo Troy colocándose en frente de la bicicleta de Will, obstruyéndole el paso.

Will se detuvo, apretando las manijas de su bicicleta, mientras su corazón empezaba a latir con velocidad, sintiendo nervios a través de su estómago.

Troy lo miró de arriba abajo, alzando una ceja. —Sigues pareciendo un marica.

Will lo sintió como un puñetazo directo en su estómago, el aire se le fue mientras abría los ojos, sorprendido. —¿Qué? —dijo en un susurro.

—Ja, ¿por qué te sorprende si siempre has sido así? —preguntó Troy con burla, mientras se acercaba y empujaba a Will fuertemente.

Will había estado tan desconcertado por la palabra, que fue incapaz de hacer algo, cayéndose de sentón mientras miraba hacia arriba, notando la sonrisa burlona de Troy y su amigo.

—¿No tienes nada que decir? —volvió a preguntar con malicia, mientras se acercaba amenazante a Will.

Will se encogió y bajó la mirada rápidamente, sintiendo como su pulso se aceleraba, y su respiración se agitaba.

—Lo sien—

—¡Cállate! —soltó Troy con voz feroz, dándole una patada a Will.

Will se encogió todavía más, incapaz de mirar a Troy, sintió como su cuerpo empezaba a temblar ligeramente. No supo cuanto tiempo estuvo en esa posición, escuchando como Troy y su amigo le seguían diciendo cosas. Esas palabras que alguna vez había escuchado de su papá cuando era niño, o del mismo Troy cuando eran aún más jóvenes. No pensó que volvería a recibir ese tipo de comentarios.

Y sin poder evitarlo, el recuerdo de Mike diciéndole que no le gustaban las chicas, resonó en la cabeza de Will una y otra vez.

—Las personas como tú no deberían de existir —dijo finalmente Troy, mientras se retiraba riéndose.

Will escuchó los pasos de ambos alejarse de él poco a poco, quedándose en esa posición por un buen rato, hasta que sus piernas se entumecieron. Lentamente subió la mirada, viendo que ya nadie se encontraba con él, y temblando tomó su bicicleta y decidió mejor regresar a casa.

Yo no soy así, se repetía mentalmente Will mientras pedaleaba.

El viento le golpeaba en la cara, y él respiraba cada vez más agitado. En cuando llegó a casa, soltó la bicicleta y se encerró en su habitación. El pecho le dolía, tenía un nudo en la garganta y sus ojos le picaban porque empezaban a formarse lágrimas que sabía que no podía evitar más.

Will no era así, que no le gustaran las chicas no significaba nada. Que no quisiera enamorarse, no significaba nada. Él no era así, estaba absolutamente seguro.

Se quedó en posición fetal por un bien tiempo, hasta que escuchó la puerta principal de su casa abrirse.

—¿Will?

Era Jonathan.

Will se levantó lentamente, sintiendo sus ojos secos por las lágrimas y el cuerpo entumido por estar en una misma posición.

—Voy —contestó Will limpiándose las mejillas, tratando de ocultar cualquier rastro de lágrimas.

Tomó un respiró hondo y fingió que todo estaba bien. Después de todo, él no era así.

 

Unos días después recibió una llamada de Mike.

—Llegaré más tarde a tu casa, porque primero iré a visitar a Ce —dijo Mike con voz apenada.

El estómago de Will se le retorció dolorosamente, que tuvo que llevar su mano hacia su propio abdomen.

—…No hay problema —dijo Will en voz baja mientras se le formaba un nudo en la garganta.

—Pero ahí estaré —prometió Mike con voz segura.

Will bajó la mirada, parpadeando rápidamente para evitar que lágrimas se formaran en sus ojos.

—Está bien —contestó Will tratando de que su voz sonara segura.

—Nos vemos, Will —dijo finalmente Mike, colgando en ese instante.

Will se quedó parado por unos minutos, sosteniendo el teléfono con su mano apretándolo levemente. Se mordió el labio, mientras escuchaba la línea muerta del otro lado. Lentamente, regresó el teléfono en su lugar, sentándose en la sala, viendo fijamente la televisión apagada.

Mike no llegó.

Mike no lo llamó después, no le dio explicaciones, simplemente él no llegó y Will no supo de él por varios días. Hasta que tocaron su puerta y él fue de inmediato a abrirla.

—¡Hola, amigo! —dijo Dustin sonriendo ampliamente.

Will se decepcionó muy dentro de él, forzando una sonrisa. —Hola, Dustin, ¿Qué te trae por acá?

—Ya no nos hemos visto, Byers. Lucas y Mike han estado en sus citas dobles que ya no han tenido tiempo para nosotros —dijo Dustin soltando un suspiro resignado.

—Oh…

—¿Me invitas a pasar o qué? —preguntó Dustin alzando ambas cejas.

—Cierto, perdón, pasa —dijo Will rápidamente haciéndose hacia un lado.

A pesar de que era divertido pasar el tiempo con Dustin, porque era inteligente, ingenioso y muy divertido, Will no podía evitar pensar en Mike. No era lo mismo, y Will estaba empezando a sentirse cada vez más solo.

Durante todo el rato que Dustin estuvo en su casa, Will tuvo un nudo en la garganta que le impedía hablar correctamente.

De alguna manera todo se repitió, y Will estaba empezando a frustrarse poco a poco, casi no veía a Lucas ni a Mike, y Dustin aparecía de vez en cuando, porque ahora también pasaba tiempo con Steve y Robin. Will estaba sintiéndose cada vez mas solo. Su madre también salía con Hopper y Jonathan con Nancy.

Todos seguían viviendo sus vidas y Will sentía que su vida estaba, de alguna manera, estancada.

—Hola, Will —dijo Mike varios días después, apareciendo en su puerta.

Will se quedó inmóvil por unos segundos, no esperando verlo ahí. —¿Qué haces aquí?

Mike frunció el ceño. —¿A qué te refieres?

—¿No deberías estar con Ce? —preguntó Will sin poder evitar el tono amargo en su voz.

—Lo siento, es que el tiempo se ha pasado tan rápido —dijo Mike sonriendo apenado.

Will apretó la manija de su puerta fuertemente, sintiendo como el enojo burbujeaba dentro de él. —Esta bien, ¿necesitas algo? —preguntó Will directamente.

Mike alzó ambas cejas, sorprendido. —Venía a visitarte.

Will soltó un suspiro fastidiado. —Bueno, ya me visitaste, ahora te puedes ir.

—¿Por qué estás enojado? —preguntó Mike confundido, tratando de entrar a la casa de los Byers.

Will mantuvo la puerta entreabierta, sin permitirle dar un paso más a Mike, mientras si estómago empezaba a retorcerse lentamente. —¿Por qué no debería?

—En serio, no entiendo, ¿por qué estás enojado? —preguntó Mike mirando a Will fijamente con el ceño fruncido.

—No lo sé, Mike, quizá por qué no he sabido de ti por semanas —soltó Will frustrado.

—He estado ocupado, Will —dijo Mike con voz ligeramente molesta.

Will apretó los labios y tragó saliva. —¿Seguimos siendo amigos?

—¡Claro que sí! —contestó Mike de inmediato.

—Pero —Will se quedó en silencio unos segundos—. Ya no hemos hablado como antes, ahora estás todo el tiempo con Ce.

—Por qué ella es mi novia, Will.

—¿Y nosotros? —preguntó Will con voz temblorosa, mientras su pulso se aceleraba.

—¿Nosotros? —preguntó Mike confundido—. Nosotros somos amigos. Amigos.

—Solíamos ser mejores amigos —susurró Will derrotado mirando como Mike se quedaba inmóvil.

—…Seguimos siendo mejores amigos, Will —dijo Mike en voz suave.

—¿Lo somos?

—¿Por qué preguntas eso? —preguntó Mike con clara frustración en su voz.

—No lo sé Mike, porqué ya no somos igual que antes —soltó Will con voz irritada.

—Eso es porque todo el mundo cambia, Will, ¿por qué tu no lo haces también? —soltó Mike enojado.

Will se quedó sin palabras, de nuevo le empezó a doler el corazón. De alguna manera Mike de nuevo había hecho un comentario que había lastimado suficientemente a Will para quedarse sin palabras.

—Lo siento, no quiero ser un imbécil, pero estamos creciendo, Will —dijo Mike con voz gentil.

Will sintió que las palabras se quedaron atoradas en su garganta, que a pesar de la gentileza en la voz de Mike, no podía sentir ninguna calidez como antes. No podía sentir que Mike lo entendía como antes. Mike y Will ya no eran como antes. Esto estaba cambiando y Will se estaba rehusando a verlo.

Le cerró la puerta en la cara y fue a su habitación de manera automática.

—¿Will?

Y a pesar de que Mike se quedó llamándolo afuera por un rato, eventualmente se fue. Lentamente empezó a darse cuenta de que Mike estaba alejándose de él y no podía evitarlo.

—¿Estas bien, cariño? —preguntó su madre con preocupación.

Will asintió débilmente.

—¿Te sientes mal? ¿No te gustó la comida? —insistió su madre, alternando la mirada entre Will y el plato de comida de él.

Will se encogió los hombros, bajando la mirada. Tomó de nuevo su cubierto, mientras empezaba a comer lentamente, sintiendo un vacío en el estomago y ganas de vomitar.

—¿Pasó algo? —preguntó Jonathan igualmente preocupado.

Will negó suavemente con la cabeza.

Sentía un nudo en la garganta, como si algo le impidiera hablar. Después de todo, al parecer de alguna manera, cualquier cosa que dijera ocasionaba alguna pelea con Mike, no quería que cualquier palabra o frase que él dijera hiciera sentir algún disgusto a su madre o su hermano. Eso lo destrozaría, no podría soportarlo si llegara a pasar.

Porque muy, muy en el fondo, Will sabía, pero no quería aceptarlo todavía. Tenía miedo que así como Mike se dio cuenta, como Troy y su papá se dieron cuenta, estaba aterrado que su mamá se diera cuenta, que su hermano se diera cuenta y que terminaran alejándose como lo estaba haciendo Mike.

Por que al principio, Mike había sido como su madre y su hermano, si Mike podía cambiar de tal manera, que era lo que le impedía que su madre y su hermano lo hiciera. Estaba asustado de que ellos también vieran a Will como realmente era. Y que se alejaran, como lo estaban haciendo lentamente todos.

Will no pudo articular ni una sola palabra después de eso.