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El lugar donde siempre quise estar

Summary:

Las brillantes estrellas en el cielo auguraban una noche maravillosa, que cerraría lo que había sido un día perfecto. Sin embargo, todo lo que sucedió en el transcurso de las horas siguientes terminó marcando un antes y un despues en la vida de Wei WuXian.

Entre visistas inesperadas, revelaciones que en el fondo ya esperaba y una profunda traición de una persona que nunca imaginó que podría lastimarlo, Wei WuXian deberá enfrentarse a lo que no quería ver: que el amor no siempre es suficiente y que la realidad puede ser muy diferente dependiendo de quién sea la persona que la observe.

Chapter 1: Prólogo

Summary:

“Dicen que el amor se prueba con los pequeños detalles.
Pero el mío se perdió en una palabra que nunca debí pronunciar”.
—Anónimo.

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

El taxi ni siquiera se había detenido por completo cuando el pie de Lan WangJi ya estaba en la banqueta. El Alfa se acordó en el último momento de arrojar unos billetes al conductor antes de bajar de la unidad apresuradamente, sin molestarse en cerrar la puerta tras de sí.

Por primera vez en su vida, la elegancia y paciencia que lo habían llevado a ser reconocido como una de los Alfas más educados de Gusu, quedó olvidada mientras corría hacia la entrada del hospital Qishan.

Su abrigo blanco, que ni siquiera se había molestado en abotonar, ondeaba tras él mientras cruzaba las puertas automáticas con pasos apresurados, dejando un sutil rastro de feromonas llenas de ansiedad y desesperación. Esquivó a los pacientes y al personal médico que transitaban por los pasillos, emitiendo suaves palabras de disculpas cada vez que rozaba lo hombros de alguien en su frenética carrera.

Podía escuchar el latido de su propio corazón golpeando con fuerza su caja torácica, un sinfín que no solo era causado por que estaba  corriendo, sino por el motivo por el que estaba ahí.

—Señor Lan... el CEO Wei... tuvo un accidente.

Esas palabras se repetían en su mente, como un eco reiterativo que se sumaba a la punzante sensación en la marca de vinculación en su cuello, que le gritaba que su Omega estaba mal.

Cuando por fin llegó a la sala de espera del quirófano dieciséis, lo primero que vio fue a Jiang Cheng. El Alfa Jiang caminaba de un lado a otro por el estrecho pasillo, con el ceño fruncido y la mandíbula tensa. Ese gesto no era muy diferente a su expresión habitual, pero en ese momento había una palidez en su rostro que revelaba la misma desesperación que lo consumía a él.

Lan WangJi ralentizó sus pasos, ya que no deseaba agregar más tensión a ese reducido espacio. Sin embargo, la pesadez con la que caminaba hizo sonar el porcelanato, delatando su presencia y, en el momento en que Jiang Cheng giró su rostro en su dirección y su mirada se posó en él, su expresión preocupada cambió por una llena de ira.Ni siquiera lo pensó, el Alfa Jiang camino directamente hacia él, soltándole un puñetazo en el pómulo izquierdo.

El golpe fue tan fuerte que hizo que el rostro de Lan WangJi se girara por el impacto, pero no trató de cubrirse ni se defendió, simplemente permitió que el otro Alfa descargara su rabia en él.

Jiang Cheng lo tomó del cuello de la camisa, acercándolo hasta que sus rostros estuvieron tan cerca que puso sentir su respiración agitada contra su piel.

Desde esa cercanía, Lan WangJi pudo darse cuenta de que Jiang Cheng tenía los ojos enrojecidos y brillantes por las lágrimas contenidas. La furia en ellos no se comparaba con el miedo que impregnaba sus feromonas.

—¿¡Qué carajos le dijiste, Lan WangJi!? —exigió Jiang Cheng con la voz entrecortada por la desesperación.

Lan WangJi se quedó callado. No prefirió mantener silencio por orgullo ni apatía, sino por la vergüenza propia que no le permitió hablar.

—¡Yo lo dejé en la galería! —espetó Jiang Cheng, sacudiéndolo como si fuera un simple muñeco de trapo—. ¡Estaba bien! ¡Estaba contento por el resultado de la exposición! Así que dime... ¡QUÉ CARAJOS LE DIJISTE PARA QUE TOMARA ESA DECISIÓN!


—¡A-Cheng, basta! —intervino Jiang YanLi, alzando la voz por primera vez desde que Lan WangJi la conocía.

Pero Jiang Cheng ni siquiera la escuchó. Estaba demasiado fueron en ese momento. La imagen de Wei WuXian inconsciente, cubierto de sangre y barro seguía grabada en su memoria. Justo ahora necesitaba respuestas de por qué ese hombre tan vivaz y sonriente había terminado en un estado tan deplorable.

—Si Wei WuXian muere... —continuó Jiang Cheng con la voz baja y temblorosa, sosteniéndolo con fuerza de las solapas de su saco para obligarlo a sostener su mirada—. Si mi hermano muere... te juro que voy a romperte las malditas piernas para obligarte a pedirle perdón antes de matarte también.

Jiang Cheng lo soltó de golpe, sin importarle que la espalda de Lan WangJi chocara contra la pared y se apartó unos pasos, maldiciéndolo una y otra vez muestras de pasaba una mano por el cabello, obligándose a no regresar y volver a golpearlo hasta que sintiera el mismo dolor que le ocasionó a Wei WuXian.

Lan WangJi tragó saliva. Su mandíbula le dolía por el puñetazo y la sangre en su labio roto empezaba a filtrarse a su boca, pero eso no era importante ahora, así que decidió decir ignorándolo. Se giró hacia Jiang YanLi, buscando respuestas, tratando de entender lo que estaba sucediendo.

—¿Qué fue lo que pasó? —preguntó, desesperado y suplicante—. Wei Ying, él...

Al escuchar el nombre de aquel que consideraba otro hermano, Jiang YanLi se estremeció. Bajó su mirada, observando sus manos temblorosas y las entrelazó sobre su regazo en un intento inútil de calmarse.

—Encontraron a A-Xian en Qiongqi —dijo ella finalmente, con un nudo en la garganta—. En la obra en construcción que tú supervisas —un sollozo escapó de sus labios mientras levantaba su mano y se limpiaba las lágrimas que escurrieron por sus mejillas—. Están investigando que estaba haciendo allí pero... pero al parecer...

Jiang Cheng bufó. Dio un paso hacia las puertas del quirófano y apretó los dientes con fuerza antes de girarse, encontrándose con la mirada de Lan WangJi mientras decía en un gruñido—: Trató de suicidarse.

Lan WangJi parpadeó, desconcertado. Las paredes a su alrededor se encogieron sobre él como si quisieran asfixiarlo mientras un recuerdo lo golpeaba con fuerza.

—Wei WuXian, vamos a darnos un tiempo.

Recordó en silencio absoluto que siguió a sus palabras. Cómo Wei WuXian se había quedado petrificado antes de que su expresión de mostrará herida en incrédula. La forma en que sus ojos plateados perdieron su brillo mientras su boca se curvaba en una sonrisa forzada que buscaba ocultar su verdadero sentir.

—¿Quieres divorciarte de mí, Lan Zhan?

—Sí, eso quiero.

—Bien, divorcémonos entonces, Lan WangJi.

Jiang YanLi levantó su rostro y Lan WangJi bajó la mirada, incapaz de soportar la compasión de la mujer, ya que en sus ojos no había juicio, solo tristeza y compresión.

—Está en cirugía —explicó ella, girando su rostro hacia las puertas, como si desde ahí pudiera ver a su hermano sobre la fría plancha—. Dijeron que si no hubiera sido por el hombre que lo vio caer desde la calle y llamo a urgencias, no habría llegado aquí con vida.

Lan WangJi cerró los ojos un segundo y ese segundo fue suficiente para que una de materializa en su mente: Wei WuXian, sólo, temblando por el aire de la madrugada que golpeaba su piel. Sus labios curvados en esa sonrisa que utilizaba para fingir que todo estaba bien aunque estuviera caminando sobre un puente de un solo tablón donde la única salida era saltar al vacío.

Wei Ying...

Notes:

Bueno... No tengo excusas XD

Hace unos días estaba leyendo una novela y me encantó tanto que no pude evitar desarrollar una historia inspirada en esa.

Una vez más, las etiquetas se actualizarán conforme avancen los capítulos, esto para no dar spoiler a quien lee conforme publico 😌🤭❤️🫰🏻